Alexi Espinoza

En el Mercado de Abasto, los damnificados lamentan que el presidente municipal, Oswaldo García Jarquín les haya dado la espalda pues no se ha presentado al lugar para conocer sus necesidades.

Este jueves, los comerciantes afectados fueron a recuperar las láminas de sus negocios que fueron siniestrados por el incendio el 27 de mayo para venderlo como «fierro viejo».

“Es un ingreso para comprar alimentos, ahora que estamos sin empleo porque el fuego acabó con todo”, señalan con tristeza.

De acuerdo con Mayra Lubia López Hernández, comerciante afectada, el presidente municipal, Oswaldo García Jarquín  les envió como ayuda, por el siniestro, dos despensas, lo cual es insuficiente para las más de 400 familias que quedaron en la incertidumbre, tras el terrible accidente que acabó con parte del pasillo de artesanías, y que tras un mes y 10 días no tienen un lugar para vender.

«Hemos tenido que hacer muchas cosas para llevar el sustento a nuestras casas, pero no nos podemos quedar quietos, tenemos que comer; con dos despensas no nos alcanza para alimentar a nuestras familias», sostuvo.

Mayra se encuentra triste. Pero más que triste está defraudada porque el munícipe, Oswaldo García no se ha acercado para informarles sobre el avance de las gestiones para reconstruir la zona siniestrada, como cuando andaba en campaña y solicitaba el voto para ocupar ese cargo que no desempeña con responsabilidad.

Indica que los primeros en acudir a limpiar y a tratar de poner orden en la llamada «zona cero», fueron los propios damnificados y hasta hace unos días recibieron el apoyo del municipio para proseguir con la limpieza.

Mayra, con familiares, recogió láminas y fierro chamuscado que venderá para comprar alimentos en estos momentos tan difíciles que ha marcado la pandemia.

TDG / WLT
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