Cada día que transcurre, aumenta la cantidad de personas que salen a las calles de la ciudad de Oaxaca al considerar que el semáforo rojo les da autorización para hacerlo.

Centros de oaxaqueños salieron este miércoles de sus hogares para realizar diversas actividades; incluso, solo a pasear, por lo que elementos de la Policía Estatal, de manera permanente, los invitan a retirarse del Zócalo y la Alameda de León.

Y es que hombres y mujeres de diversas edades descansan en bancas y jardineras debajo de los frondosos laureles, mientras los ambulantes ofrecen en venta bebidas o helados.

Vine a consulta con mi esposo. Somos de Zimatlán y  hacia allá nos dirigimos, sólo pasamos al Zócalo a descansar un rato mientras nos entregan los resultados de unos exámenes de laboratorio, dice doña Lourdes, quien acepta que tiene temor al contagio de coronavirus.

“Claro que tenemos miedo, pero como le digo, la necesidad nos obligó a venir; en Zimatlán se habla de personas que han fallecido, pero por fortuna en nuestra familia nadie se ha contagiado”, señala.

Los negocios del centro poco a poco van abriendo sus puertas en mayor medida, por lo que más personas acuden a visitarlos para adquirir productos y tener esparcimiento.

Los bancos, como cada día, registran altas concentraciones de personas, además de mantenerse una alta afluencia de automovilistas que recorren la ciudad.

TDG/WLT

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