Veracruz

El cadáver de Ángel “N”, víctima de coronavirus, estuvo perdido entre el sábado 4 y al martes 7 de julio en el Hospital General de Zona 36 del IMSS, en Coatzacoalcos, Veracruz.

Sus parientes recuperaron apenas ayer las cenizas de este hombre de 42 años tras enterarse de que otra familia recibió el cadáver y lo cremó.

La explicación que se ofreció a la esposa de esta víctima de covid-19 fue la siguiente: personal del IMSS entregó de forma errónea el cuerpo del mecánico Ángel “N” a la viuda de otro hombre que falleció el mismo día en ese hospital.

Dulce María Andrade explicó que el lunes 29 de junio su esposo ingresó con neumonía. El sábado siguiente le pidieron un medicamento, que no pudo conseguir, y poco antes del mediodía le notificaron el fallecimiento.

Le informaron que el cadáver sería entregado a una funeraria —donde ella tenía planeado cremarlo—, pero la empresa estaba saturada, así que el IMSS la citó para el lunes siguiente.

Cuando le mostraron el cuerpo advirtió que se trataba de otro hombre, de mayor edad, y entonces comenzó la búsqueda de los restos de su marido.

Dulce María denunció que el IMSS intentó convencerla de aceptar el cadáver equivocado con el argumento de que la fisonomía de las personas cambia al morir. Ella respondió que eso ocurre cuando la víctima muere en un accidente o el cuerpo está descompuesto e hinchado.

La mujer pidió ir de cuarto en cuarto y de cama en cama para encontrar a Ángel, pensando que tal vez seguía vivo, pero no se lo permitieron. Entonces denunció el hecho y este martes le informaron que había ocurrido un error.

El IMSS informó que hubo una equivocación a la hora de identificar los cuerpos por lo que inició trabajos de mediación entre las familias involucradas.

Dulce María, después de recibir las cenizas de su esposo, anunció que presentará denuncia por negligencia.

Esta nota originalmente se publicó en Vanguardia
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