Una investigación efectuada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), de Estados Unidos, demostró que el covid-19 disminuye los niveles de anticuerpos en el organismo de los pacientes asintomáticos, lo que los coloca en riesgo de contraer otro tipo de baterías, virus, toxinas y dañar órganos sanos.

Se dio seguimiento a 2 mil 088 contactos de una lista de casos confirmados y a todos se les efectuó la prueba, se les aisló y monitoreó a través de estudios de sangre de laboratorio y tomografías para evaluar la respuesta del organismo ante el virus.

“Una alta proporción de pacientes con covid-19 recuperados, tanto sintomáticos como asintomáticos, han disminuido significativamente los niveles de inmunoglobulina- proteínas que fabrica el sistema inmunitario para combatir baterías, infecciones, enfermedades- y de los anticuerpos neutralizantes en los dos meses posteriores a la infección”.

En los resultados de la publicación, difundidos en Nature Medicine, los especialistas detallaron que de los 2 mil 088 contactos, 178 dieron positivo para el SARS-CoV-2 antes del 10 de abril; 37 (21%) también se contagiaron pero no presentaron síntomas durante los 14 días anteriores a la prueba ni durante la hospitalización.

“La mediana de duración del vertimiento viral fue de 19 días en individuos asintomáticos y 14 días en individuos sintomáticos, una diferencia que fue significativa”.

Los enfermos asintomáticos tuvieron una respuesta inflamatoria reducida en comparación con los sintomáticos, detalla el estudio.

Sin embargo, de tres a cuatro semanas después de la exposición, el 81.1% de los pacientes asintomáticos y el 83.8% de los sintomáticos dieron positivo para IgG, que es la medición de anticuerpos, en especial de la citoquinas, para analizar la respuesta inflamatoria.

De los pacientes asintomáticos, el 93.3% tuvo reducciones en IgG y niveles de anticuerpos neutralizantes, respectivamente, en comparación con 96.8% de los sintomáticos.

“El porcentaje medio de disminución en el nivel de IgG fue 71.1% en el grupo asintomático versus 76.2% en el grupo sintomático”.

Por lo tanto, “la proporción de pacientes asintomáticos observados puede ser diferente de la población general porque los identificados tenían un alto riesgo de infección” posterior.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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