La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadunidense (NASA) desarrolló un mapa satelital que revela que la superficie terrestre se movió casi medio metro en la zona del epicentro del sismo magnitud 7.4 del 23 de junio pasado en Oaxaca, mediante ciclos de color, técnica con la que también probó las capacidades del sistema de predicción y alerta temprana de tsunamis.

El mapa, producido a partir de datos del satélite ALOS-2 de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial antes del sismo (31 de marzo) y después (23 de junio), muestra el desplazamiento de la superficie causado por el terremoto mediante ciclos de color que representan un desplazamiento relativo entre dos puntos en el suelo, indicó la NASA en un comunicado.

Cada ciclo define aproximadamente 15 centímetros de desplazamientos en la dirección de línea de visión del satélite. Se ha observado un desplazamiento de 45 centímetros en el epicentro del terremoto, según el análisis.

Además, el terremoto desencadenó alerta de tsunami, con olas de 0.68 metros observadas en Acapulco y 0.71 metros en Salina Cruz.

“El proyecto de investigación de ciencias aplicadas A.37 Roses de la NASA, Agregando datos satelitales para modernizar la alerta temprana de tsunamis locales, liderado por el Dr. Diego Melgar, ha generado modelos de deslizamiento y modelos de tsunami para el evento utilizando datos de desplazamiento del Sistema Global de Navegación por Satélite”, agregó la NASA.

El Programa de Desastres de Ciencias Aplicadas a la Tierra de la NASA se ha activado para este evento con fines de investigación y está coordinado con investigadores y socios de la agencia para producir datos e imágenes basadas en satélites para comprender mejor el evento y sus impactos.

La NASA indica que “aunque los impactos del tsunami del evento fueran menores, esta fue una oportunidad para probar las capacidades del sistema de predicción y alerta temprana de tsunamis, lo que ayudará a guiar las modificaciones en el software y familiarizar a los profesionales con las fortalezas y limitaciones de los diferentes métodos utilizados”.

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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