Ante la desinformación -y también el exceso de comunicación-, relacionado con la pandemia provocada por el covid-19, es momento para replantearse prioridades, “informarse, escuchar, contrastar, entender, reflexionar y formarse un criterio propio para decidir”, señala Heriberto López, director general y fundador del Instituto de Investigaciones Sociales SC, institución especializada en el estudio del entretenimiento, la comunicación y las marcas.

En el documento sobre la importancia de la televisión local y la situación que se vive por la emergencia sanitaria, el investigador considera que es importante valorar la televisión regional en México desde dos vertientes: el de la audiencia y el de los anunciantes.

Respecto al punto de vista del público, señala:

  • El medio más relevante para informarse. La población está buscando referencias locales que le permitan aterrizar la vorágine de sucesos en una realidad más próxima, con comunicadores que tengan la sensibilidad correcta del estado de ánimo de su entorno inmediato para hablarle de manera más pertinente.
  • El mejor calificado. La televisión local les asegura que si hubiera algo muy importante de lo que debieran enterarse porque afecta su entorno, lo sabrán al momento y con veracidad para poder actuar de manera oportuna.
  • Liderazgo efectivo. Hay una búsqueda incesante de figuras que tanto por afinidad, como por contundencia en su comunicación, que brinden tranquilidad a una población por demás agobiada.
  • Recomendaciones prácticas. Ofrece explicaciones claras sobre qué hacer y qué no hacer en esta situación, respondiendo a preguntas concretas del público, reduciendo la ansiedad y poniendo el ejemplo.
  • Referente de tiempo. En el confinamiento es posible que se pierda la noción del tiempo, situación que afecta a psicológicamente a muchas personas. Un programa que terminó o que está empezando les permite ubicar que es hora de levantarse, de comer, de iniciar o terminar alguna labor específica, o simplemente tener conciencia de la hora.
  • Sentimiento de comunidad. Ante la incertidumbre económica actual se retoman con más fuerza los ideales de consumo local y la televisión no es la excepción. Puede aportar un sentimiento optimista y solidario en su comunidad que influye de manera contundente para trabajar en conjunto para salir adelante.

Respecto al punto de vista de los anunciantes menciona:

  • Empatía con los clientes. Es posible conectar con sus targets gracias a la posibilidad de mostrar un claro entendimiento y comprensión hacia sus necesidades y abanderar valores que les son relevantes.
  • Mayor impacto. No todos vivimos la situación de la misma manera, por ello, desarrollar una comunicación diferenciada y enfocada a cada localidad puede hacer la diferencia en la efectividad de comunicación de las campañas.
  • Celebridades locales. Por ser referencias para la población, pueden aterrizar los mensajes clave con un lenguaje comprensible, además de la posibilidad de incrementar el impacto de la comunicación.
  • Complementariedad. Es necesario cuestionar cómo las fortalezas y oportunidades de cada medio y plataforma cambian al contar con audiencias cautivas en casa, con un estado anímico distinto y con una imperante necesidad de información actual y confiable.

Finalmente, Heriberto López asegura que esta nueva realidad, no prevista, debe despertar un renovado espíritu investigador “para comprender los fenómenos que están ocurriendo y sus repercusiones actuales y futuras”.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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