Un lote de 212 elementos arqueológicos, entre cerámica, lítica y fragmentos óseos, hallados en predios ejidales por pobladores de las zonas Puuc, poniente y nororiente de Yucatán, fueron entregados por ejidatarios y autoridades comunitarias al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por medio del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

Los objetos fueron cedidos con la finalidad de registrarlos, evaluarlos, restaurarlos, conservarlos, investigarlos y, eventualmente, exponerlos a la población en general, informó el INAH a través de un comunicado.

Primera evaluación

Tras una primera evaluación, con la cual se dejó fuera del lote tres piezas que no eran arqueológicas, el conjunto de 212 elementos embalados fue trasladado a los laboratorios del Centro INAH Yucatán, en Mérida.

Ahí, se inició un proceso de dictaminación que durará entre un mes o mes y medio, al término del cual se procederá a la inscripción de cada una de las piezas en el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos del INAH.

Arturo Chab, director jefe del Jurídico en el Centro INAH Yucatán, indicó que aún es temprano para tener datos precisos de temporalidades, estilos y asociaciones culturales, pero que se sabe que entre los bienes recuperados hay un entierro encontrado en el pueblo de Xkalakdzonot.

También se incluyen vasijas de la zona oriente de la comunidad de Oxkutzcab; hachas y machacadores; elementos óseos con inscripciones jeroglíficas; y fragmentos que corresponderían al estilo Puuc.

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