El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), alertó sobre el congestionamiento de cuerpos por coronavirus covid 19 en hospitales en caso de que no se sigan los protocolos adecuados y no se realicen las previsiones necesarias para la disposición de restos en crematorios y cementerios.

La Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para México y América Central emitió un comunicado para exhortar a las autoridades de la región a poner en marcha los planes de emergencia para responder de manera adecuada, asegurando el manejo digno y la protección de las personas fallecidas y sus familias

“Ante el creciente número de fallecidos de una manera rápida y tomando en cuenta que cada vez más se opta por la cremación como opción final para los restos, es posible que se congestionen los hornos crematorios o aumenten los tiempos para la inhumación en los cementerios. Ello podría generar un cuello de botella en los hospitales de cuerpos en espera a ser entregados a sus familiares. La previsión de espacios adicionales adecuados para el resguardo temporal de cadáveres es trascendental en este tipo de situaciones, por lo cual, estas medidas de emergencia deben contemplar una disposición digna de los cadáveres”, aseguró el CICR.

La organización humanitaria recomienda que las autoridades involucradas en el manejo de cadáveres garanticen además la disponibilidad de equipos de protección personal, el material, equipamiento y capacitación, así como la adopción de buenas prácticas que no comprometan la seguridad del personal encargado de su manejo.

El organismo internacional advierte que los países requieren de planes desarrollo de rutas, protocolos y planes de emergencia que aseguren el manejo interinstitucional coordinado de los cuerpos de las personas fallecidas. También implica la identificación de roles y responsabilidades; la previsión de espacios adecuados y dignos de custodia temporal de cadáveres; su identificación y notificación a los familiares, así como el resguardo y la centralización de la información.

El CICR resalta que los espacios de despedida y duelo son importantes, la forma en la que los familiares de los fallecidos puedan decir adiós a sus seres queridos tendrá un efecto duradero en las comunidades. Por esto, considera que las autoridades deberían planificar la disposición final de los cadáveres atendiendo los rituales funerarios, las costumbres y particularidades culturales, y las necesidades de los dolientes, sin poner en riesgo la salud de las familias ni de los responsables del manejo de los cuerpos.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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