Nuevas imágenes de los momentos previos a la muerte de George Floyd a manos de la Policía y reconstrucciones de los hechos publicadas por medios han ofrecido más detalles del suceso y siguen sin ofrecer pruebas de que el hombre se resistiese violentamente a ser arrestado, tal y como aseguraba la versión policial.

En un video captado por la cámara de seguridad de un comercio y que salió a la luz este domingo puede verse a la víctima ya dentro de un vehículo de la Policía y esposado, con dos agentes, uno desde cada lado, que parecen forcejear con él, mientras al menos un tercer policía observa la escena a poca distancia.

Según varios medios, el clip se sitúa en el tiempo en medio de otros que ya habían sido publicados, en los que podía verse primero cómo los agentes sacaban a Floyd de su vehículo y lo sentaban en la acera y más tarde cómo, con la víctima tendida boca abajo sobre el suelo, uno de los policías apretaba durante varios minutos la rodilla contra su cuello hasta que el hombre parece perder el conocimiento.

El agente, Derek Chauvin, que finalmente fue detenido tras el estallido de las protestas en Minneapolis, Minesota, utilizó una inmovilización que el propio cuerpo de Policía de la ciudad prohíbe a menos que el sospechoso se esté resistiendo «activamente», algo que no ocurrió en este caso.

Chauvin, que por motivos que se desconocen sacó a Floyd de la patrulla cuando ya se encontraba dentro, como puede verse en el nuevo video, se colocó encima de él y mantuvo su rodilla sobre el cuello del fallecido durante 8 minutos y 46 segundos, parte de ese tiempo con el sospechoso ya inconsciente, según documentos judiciales.

Ello a pesar de que el hombre, también inmovilizado por otros dos agentes, dijo que no podía respirar al menos 16 veces y de que varios testigos le advierten repetidamente de ello y le ruegan que lo libere.

En una reconstrucción de los hechos, The New York Times ha reunido todos los videos disponibles junto a los audios de las llamadas a emergencias y otras pruebas, que a priori muestran violaciones de los protocolos internos por parte de los policías.

A falta de que se hagan públicas las imágenes de las cámaras que portaban los agentes, ninguno de esos materiales confirma la versión oficial inicial, que aseguraba que Floyd se había resistido a ser arrestado.

Los agentes acudieron al lugar de los hechos tras recibir una llamada denunciando el uso de un billete falso en un supermercado y encontraron a Floyd sentado en el interior de su vehículo.

Apenas unos segundos después, uno de los policías desenfunda su arma y ordena al sospechoso que ponga las manos sobre el volante, tras lo que guarda la pistola y lo saca del vehículo, sin que se aprecie ningún tipo de resistencia por parte del hombre, que es sentado en la acera con las manos a la espalda.

En las siguientes imágenes puede verse que los agentes llevan a Floyd hacia una patrulla y que en un momento dado éste cae al suelo. Según documentos judiciales, el arrestado dice a los agentes que es claustrofóbico y que no puede respirar, negándose a entrar en el vehículo.

En el video posterior, el último en salir a la luz, ya se le puede ver dentro, antes de ser arrastrado nuevamente al suelo por Chauvin, que luego le asfixia con la rodilla sobre el cuello.

El policía no la retiraría hasta varios minutos después, cuando se lo pide el personal sanitario que respondió a la solicitud de una ambulancia hecha por los agentes.

Según la reconstrucción del Times, los policías pidieron más refuerzo médico, pero cuando el nuevo equipo llegó tardaron varios minutos en indicarle dónde estaba la víctima, que en esos momentos ya estaba en paro cardíaco.

Floyd fue declarado muerto poco después en un hospital de la zona y su fallecimiento ha provocado una fuerte ola de indignación en Estados Unidos, con protestas en todo el país que duran ya varios días.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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