El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) cubrirá los gastos funerarios de personas y familias sujetas de asistencia social o en situación de vulnerabilidad que fallezcan en plena contingencia o bien después de la misma.

La cobertura de este apoyo es a nivel nacional y el trámite es gratuito. Se otorgará a quienes por sus condiciones físicas, mentales, jurídicas, económicas o sociales, requieren servicios especializados para su protección y plena integración al bienestar, como lo establece el artículo 4 de la Ley de Asistencia Social.

Los “Lineamientos para Otorgar Apoyos para Gastos Funerarios a Población en Situación de Vulnerabilidad”, publicados en el Diario Oficial de la Federación el 29 de mayo pasado, establecen el envío de un correo electrónico a: atencionciudadana@dif.gob.mx, con su nombre completo y el de la persona fallecida, domicilio, teléfonos de contacto y descripción de los hechos o razones por las que se hace la petición, y contar con el certificado o acta de defunción.

Para mayor información y orientación el SNDIF pone a disposición el teléfono 55 3003 2200, extensiones 3700 y 3702.

Una vez levantadas las restricciones por la contingencia sanitaria, las solicitudes también se podrán presentar por escrito.

Las áreas de Trabajo Social de hospitales, fiscalías de justicia e instituciones públicas y privadas de asistencia social que, conforme a sus atribuciones, tengan a cargo la tutoría social o similar de las personas en situación de vulnerabilidad, o la disposición secundaria del cuerpo de la persona fallecida, también podrán solicitar el apoyo.

“En caso de que no haya familiares, pueden solicitar el apoyo enviando la petición al mismo correo, con el nombre de la institución pública o privada solicitante y adjuntando la documentación que acredite la situación de vulnerabilidad de la persona fallecida”

La dirección del SNDIF es Avenida Emiliano Zapata 340, colonia Santa Cruz Atoyac, alcaldía Benito Juárez, C.P. 03310, Ciudad de México, y el teléfono 3003 2200.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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