“Al gobernador y al presidente municipal, les pido que se apiaden de nosotros los comerciantes del Mercado de Abasto; nos hemos quedado sin nada”, dice Doña Petra Gómez Gómez, propietaria del local “La Flor del Carrizo”.

Con su mandil azul, Doña Petra encabeza a varias mujeres de la tercera edad que no hablan, sólo lloran por las pérdidas sufridas. Todas llevan cubrebocas, todas tienen temor al coronavirus; todas ahora, piden la ayuda gubernamental.

“Todo quedó en polvo, no pudimos rescatar nada”, refiere Doña Petra que luce estoica, entera, no obstante que atrás de ella están las ruinas de lo que fue su negocio.

“Desde hace seis años he trabajado en los mercados, trabajé en negocios de Flores Magón, en Mina, luego en este Mercado de Abasto, desde que se fundó”.

“Soy madre soltera, siempre he sido madre soltera. Vendía productos de carrizo; jaulas, canastos, floreros; este negocio me ayudó a sacar adelante a mis hijos, ahora, ¿qué voy a hacer sin él?

“Damos gracias a Dios que no hubo muertos, todo fue pérdidas materiales, pero nos vamos a reponer, por eso le pido al gobierno que nos ayude; que se apiade de nosotros”, subraya.

TDG / WLT
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