La entrada en vigor del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) prevista para el 1 de julio puede ser una “oportunidad desperdiciada” si no se genera confianza a la inversión, en el Estado de Derecho, se respeten acuerdos internacionales y se alineen las acciones para aprovechar la nueva reconfiguración de cadenas de valor a nivel global, expuso el ex Secretario de Economía, Idelfonso Guajardo.

“Sino mandamos los mensajes adecuados para que los inversionistas confíen en traer sus tornillos y tuercas a México, puede ser una oportunidad desperdiciada, por eso tenemos que alinear el esfuerzo con lo que esto implique” expuso en una video conferencia organizada por la Cámara Nacional de la Industria del Aluminio en México (Canalum).

El T-MEC está diseñado en función de una nueva visión que es generar mayor contenido regional, eso prácticamente se alinea con la reingeniería de cadenas de valor que va a provocar el covid-19 y México se puede apoyar en las nuevas reglas de origen para lograrlo.

Expuso que “el problema a va a ser generar la confianza en el Estado de derecho, las reglas claras del juego, si alineamos todas las acciones que debemos de tomar como país para aprovechar la nueva reconfiguración de cadenas de valor a nivel global para acercar los procesos productivos a América del Norte”, destacóIdelfonso Guajardo.

El ex – funcionario federal advirtió que si se sigue minando la confianza, se va a minar la oportunidad. “Lo primero que se tiene que hacer es generar certidumbre, dar confianza y respetar los términos de los compromisos establecidos en los acuerdos internacionales y para los inversionistas internacionales dar un terreno de juego con claridad”.

Debido a los afectos del covid-19 la economía mexicana recibirá dos golpes, primero debido a la falta de apoyo gubernamental a través de medida contra-cíclicas y segundo por la caída en la demanda global. Sólo en abril, las exportaciones de las manufacturas cayeron 41.9 por ciento; a tasa anual la contracción anual más importante se observó en productos automotrices con un 79.1 por ciento.

Guajardo comentó que no hay una receta única para la reactivación económica, pero las estrategias de reapertura de las industrias deben poner énfasis en contar con protocolos sanitarios, prestar atención a las dinámicas de mercado de sus clientes, apoyar a pequeños proveedores y promover el trabajo remoto en los sectores que lo permitan.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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