China advirtió el lunes que tomará represalias si Estados Unidos insiste en perjudicar sus intereses en relación con Hong Kong, tras los últimos comentarios de Washington sobre posibles sanciones por la nueva ley de seguridad nacional propuesta para la ciudad.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Zhao Lijian, dijo a los periodistas durante una rueda de prensa que la administración de Donald Trump está tratando de perjudicar la seguridad nacional de China y añadió que Beijing ha presentado severas reclamaciones ante Washington por los comentarios del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O’Brien, de que la ley de seguridad para Hong Kong podría conducir a sanciones por parte de Estados Unidos.

Beijing quiere impedir a toda costa que Washington influya en lo que considera sus «asuntos internos», con base al conflicto de la nueva ley de seguridad nacional para Hong Kong que el gobierno Chino planea aprobar esta semana.

China administra Hong Kong desde 1997, tras ser cedido por Reino Unido. (Reuters)

¿De que va la Ley de Seguridad de Hong Kong?

La nueva ley de seguridad nacional para el territorio autónomo no sólo implicará recortes en las libertades de los hongkoneses, sino que podría provocar un terremoto político de consecuencias imprevisibles, como ya ha generado protestas durante el fin de semana.

Su probable tramitación ha aparecido contra todo pronóstico y es el tema que más polvareda está levantando en la Asamblea Nacional Popular de China (ANP) de este año, centrada a priori en la gestión del coronavirus por parte de las autoridades.

La legislación sobre Hong Kong que, según la prensa estatal, todavía se está deliberando, pretende «salvaguardar la seguridad nacional» a raíz de las protestas que estallaron el año pasado, aunque queda por ver cómo se implementa y si su objetivo final es atar en corto a la ciudad semiautónoma.

Así, prohibirá «cualquier acto de traición, secesión, sedición y subversión» contra el gobierno central, además del «robo de secretos de Estado y la organización de actividades en Hong Kong por parte de organizaciones políticas extranjeras», términos que el Ejecutivo chino ha utilizado anteriormente para frenar a la disidencia.

No obstante, el Artículo 23 de la Ley Básica (la carta magna de Hong Kong) estipula que la ciudad ha de dotarse de legislación en este ámbito, algo que siempre ha resultado extremadamente polémico entre la población por miedo a que se tradujera en un recorte de libertades.

«El gobierno chino quiere que su palabra valga más y que el gobierno local y la sociedad hongkonesa acaben con mucha menos autonomía y libertades. El impacto será negativo», opina el académico Jean-Pierre Cabestan, director del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Baptista de Hong Kong.

Las protestas contra el gobierno chino en Hong Kong se registran desde 2014. (AP)

Aunque la ANP no ha ofrecido más detalles sobre la legislación, la prensa oficialista ya hace campaña para defenderla. Miles de hongkoneses salieron a las calles este domingo para protestar contra la legislación y 180 de ellos fueron detenidos, según la Policía local.

«La ausencia de una ley de seguridad nacional es una de las razones por las cuales Hong Kong se convirtió en un lugar caótico», estima un reciente editorial del periódico Global Times. «Su sistema de valores se ha desviado de la senda normal, y esto debe parar. Si el Gobierno hongkonés está en una posición difícil para completar esta tarea, la ANP debe tomar la responsabilidad que le otorga la Constitución y la Ley Básica», agrega.

Las protestas de 2019 en Hong Kong aviviaron los deseos de independencia de la región. (AFP)

La policía de Hong Kong apoya la propuesta de China

El jefe de seguridad de Hong Kong apoyó este lunes el plan de China de imponer una ley de seguridad en este territorio semiautónomo y aseguró que servirá para luchar contra el «terrorismo» y las reivindicaciones de independencia.

«El terrorismo está creciendo en la ciudad y las actividades que perjudican la seguridad nacional como la ‘independencia de Hong Kong’, se vuelven más desenfrenadas», dijo en un comunicado el ministro de seguridad, John Lee.

Muchos hongkoneses temen que la ley ponga fin a las libertades de este territorio semiautónomo, más amplias que las de China continental, y el domingo miles de personas salieron a manifestarse pese a la prohibición de hacerlo por las medidas contra el coronavirus.

Beijing asegura que las libertades no se verán afectadas por la ley y cuenta con el apoyo de la controvertida jefa de gobierno, Carrie Lam, y de todo su gobierno, que ve en el texto una oportunidad para hacer de Hong Kong «una ciudad más segura».

Hong Kong y Taiwán, están en contra del gobierno continental debido a que limita sus garantías individiales. (AFP)

«China aspira a apagar el fuego pero esta medida podría reavivarlo (…) Las primeras reacciones abundan en salir de nuevo a las calles masivamente, circunstancia que rebrotaría la tesitura de una represión a gran escala, hasta ahora, por fortuna, evitada», opinaXulio Ríos, director del Observatorio de la Política de China.

Hong Kong, un territorio autónomo

Hong Kong regresó a manos de China en 1997 tras siglo y medio de dominación británica, después de que Londres y Beijing firmaran en 1984 una declaración conjunta por la que el Reino Unido renunció a su última colonia asiática.El pacto estableció el mantenimiento durante 50 años de una serie de libertades en ese territorio que no están garantizadas en la China continental. Sin embargo, con las protestas se han avivado los deseos de ser un país independiente.

Las protestas en Hong Kong se suceden desde hace varios años pero se tornaron masivas en junio de 2019 a raíz de un polémico proyecto de ley de extradición, ya retirado, y con el paso del tiempo comenzaron a dejar graves enfrentamientos con la Policía local.

Las marchas quedaron interrumpidas por la pandemia del coronavirus, y el gobierno local aprovechó para arrestar en abril a decenas de activistas del movimiento prodemocrático por presuntamente haber organizado protestas no autorizadas.

 

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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