El puerto de Acapulco se ha convertido en un punto rojo en el país por el incremento de casos de coronavirus, por lo que, ante la saturación de cementerios, autoridades guerrerenses tienen planeado hacer fosas para las personas que fallezcan debido al Covid-19.

De acuerdo con información de Sin Embargo, la zona suburbana de Acapulco, El Palmar, fue el lugar elegido para comenzar a abrir la tierra.

Ante dicha situación, Adela Román Campo, alcaldesa de Acapulco, aceptó que en la región se vive una situación dramática por la pandemia de coronavirus, pues al menos 10 muertes de cada 25 que ocurren en el municipio al día son por el SARS-COV-2.

Asimismo, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell mencionó en la semana que los contagios en Acapulco van en ascenso y que todavía falta mucho para llegar al momento crítico.

El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, lamentó que pese a los números de contagios en Acapulco, la gente no haya reducido su movilidad, por lo que, aseguró, “no podrán regresar a la normalidad este 1 de junio como quisiéramos”.

“Guerrero está aún en la fase más crítica de contagios de COVID-19, no hemos pasado lo peor. Si continúas saliendo de casa sin que sea realmente necesario, los contagios seguirán y la cuarentena se ampliará”, agregó.

El mandatario anunció que se reforzarán las acciones de sanitización y concientización en toda la entidad, pero se pondrá énfasis en el trabajo que se realiza en Acapulco.

Esta nota originalmente se publicó en Radio Fórmula

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