Los centros de culto religioso en Estados Unidos podrán abrir este fin de semana, luego de que el presidente Donald Trump anunció la designación como «lugares esenciales» a las iglesias, sinagogas y mezquitas, en el marco de la pandemia por coronavirus.

Trump autorizó a las iglesias a reabrir sus puertas «ahora mismo» y amenazó con suspender la autoridad de los gobernadores si no lo permiten, lo que legalmente no es factible porque la decisión corresponde a las entidades locales y estatales.

Con la designación, estos lugares pasan a ser considerados cruciales para Estados Unidos a nivel federal, en el marco de la pandemia, una categoría en la que también han entrado hospitales o fábricas de alimentos.

«Algunos gobernadores han considerado que las tiendas de licores o las clínicas de aborto son esenciales, pero dejaron fuera las iglesias. Eso no está bien, así que hoy corrijo esa injusticia y urjo a los gobernadores a que permitan su apertura ahora mismo», declaró Trump.

Iglesia en Maryland. Trump anunció que las iglesias deben considerarse como «esenciales». |AP

El mandatario amenazó con suspender la autoridad de los gobernadores si no lo permiten y acabó su intervención diciendo: «Estados Unidos necesita más rezos, no menos».

Trump indicó que pronto los gubernamentales Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) darán más información sobre las recomendaciones a seguir.

A pesar de las amenazas del presidente, son las autoridades de los estados y los condados quienes tienen potestad para decidir si reanudan o no la actividad económica y social de una zona.

Un hombre reza durante un servicio católico afuera de la iglesia de San Bartolomé, en Nueva York. |Reuters

A nivel federal, los CDC se limitan a emitir unas recomendaciones, que luego los gobernadores aplican como consideran oportuno dependiendo de cómo la pandemia afecta a sus conciudadanos y de los recursos hospitalarios disponibles.

Pese a que la decisión corresponde a las autoridades estatales y locales, el mandatario ha instado en varias ocasiones a «liberar» aquellos estados con medidas más estrictas de confinamiento, como Michigan, gobernado por los demócratas y clave para las elecciones presidenciales de noviembre.

En marzo, Trump tenía la idea de que sería posible reabrir Estados Unidos para el Domingo de Pascual, el 12 de abril, y que podría ver «iglesias llenas» de gente, pero luego tuvo que admitir que no era posible por el coronavirus SARS-CoV-2.

Estados Unidos sigue siendo el mayor foco del mundo de la pandemia con más de 1.5 millones de casos y al menos 95 mil muertes, de acuerdo a la Universidad Johns Hopkins.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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