Estados Unidos bloqueó un comunicado de prensa propuesto por Rusia al Consejo de Seguridad de la ONU que condenaba el uso de la fuerza y de mercenarios en Venezuela, luego de que Caracas anunciara que frustró un intento de invasión.

«Llamamos a todos los participantes en la discusión de hoy a condenar de manera inequívoca el intento de invasión del territorio soberano de Venezuela» liderado por Estados Unidos y Colombia, dijo el vice embajador de Rusia, Dimitri Polyansky, en una videoconferencia del Consejo abierta al público.

La crisis política en Venezuela volvió a enfrentar así por tercera vez en el mes a Washington y Moscú en la ONU, que cruzaron acusaciones con recuerdos de la Guerra Fría.

«Hoy queremos preguntar: ¿cuál es el objetivo real del desfile de la marina estadunidense en el Caribe? ¿Hay más mercenarios ‘en el terreno’ en Venezuela? ¿Quién es responsable por los ataques contra infraestructura clave venezolana, incluidas las redes eléctricas?», añadió.

Pero la embajadora estadunidense Kelly Craft rechazó completamente la aprobación conjunta del comunicado por parte del Consejo. Aseguró que la denuncia venezolana reseñada en una carta al Consejo este mes es «una compilación de acusaciones fantásticas y falsedades demostrables» y que son Rusia y Cuba quienes «regularmente envían oficiales militares y mercenarios al país» sudamericano.

El gobierno venezolano ha arrestado a casi 100 personas acusadas de participación en la supuesta «Operación Gedeón», incluidos dos militares estadunidenses retirados. El gobierno venezolano asegura que su objetivo era el derrocamiento del presidente Nicolás Maduro y su reemplazo por el líder opositor Juan Guaidó.

«Enfrentamos un ataque armado inminente que por sus efectos genocidas equivale a un crimen contra la humanidad», apuntó en el Consejo el embajador venezolano, Samuel Moncada, y aseguró que hay más mercenarios en el país. Estados Unidos y Colombia niegan su participación en la supuesta invasión.

EU y Rusia, enfrentados por Venezuela desde horas antes

Ambos cruzaron duras acusaciones en la ONU en torno a la fracasada «Operación Gedeón»  con Rusia denunciando una supuesta implicación estadunidense y Washington asegurando que todo el incidente es un intento del gobierno chavista por desviar la atención.

Los países se habían reunido por videoconferencia a petición rusa, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que abordó por primera vez la operación.

Rusia, que es el principal apoyo del gobierno de Maduro en el Consejo de Seguridad, defendió que esos ataques supusieron una violación de la soberanía venezolana por parte de agentes extranjeros y propuso al resto de miembros una declaración de condena.

Para Estados Unidos, mientras, este «supuesto golpe de estado» es un intento por parte del chavismo de «distraer y confundir» para tapar sus «asesinatos extrajudiciales» y su gestión del país.

«Desafortunadamente Estados Unidos tiene un historial de tratar a Latinoamérica como su patio trasero», dijo Polyanskiy, subrayando que ahora es Venezuela la que «está en el menú» del Gobierno estadounidense y que la administración de Donald Trump ni siquiera se preocupa de disimularlo.

En la reunión también intervino el embajador colombiano, Guillermo Fernández de Soto, que aseguró que su país tampoco ha llevado a cabo ningún tipo de acción encubierta y rechazó las acusaciones venezolanas, subrayando que en ningún momento ha violado la ley internacional y que la «restauración» de la democracia en el país vecino es un «imperativo moral» para toda la comunidad global.

La responsable de Asuntos Políticos de la ONU, Rosemary DiCarlo, fue la encargada de abrir la reunión y pasó de puntillas sobre la «Operación Gedeón»,insistiendo sobre todo en la postura de la organización de que únicamente una negociación política entre las distintas partes venezolanas permitirá superar la crisis.

Ese enfoque fue el que defendieron numerosos países del Consejo de Seguridad, que aunque ha abordado la cuestión venezolana en numerosas ocasiones, sigue sin tomar ninguna acción al respecto.

Dada la fractura entre Estados Unidos y Rusia, dos de los miembros permanentes del órgano y, por tanto, con derecho de veto, es prácticamente imposible que salga del Consejo de Seguridad cualquier decisión sobre Venezuela, según fuentes diplomáticas.

«Venezuela está inmersa en una larga crisis que se profundiza y que solo los venezolanos pueden resolver», dijo. «El camino de las negociaciones parece estar estancado».

Estados Unidos ha implementado una batería de sanciones contra entidades y medidas que apoyan o integran el gobierno venezolano, y ofrece 15 millones de dólares de recompensa por Maduro tras acusarlo de narcotráfico ante una corte federal de Nueva York.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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