CIUDAD DE MÉXICO.

Con la advertencia de que es la peor crisis que se enfrenta desde la Segunda Guerra Mundial, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) proyectó que en el segundo trimestre de 2020 habrá una reducción del empleo de alrededor del 6.7%, el equivalente a 195 millones de trabajadores de tiempo completo.

La organización señaló que la caída brusca e imprevista de la actividad económica está causando una drástica contracción del empleo, tanto en términos de cantidad de puestos de trabajo como de horas de trabajo totales y que independientemente del lugar del mundo o el sector de que se trate, la crisis está teniendo repercusiones dramáticas en la fuerza de trabajo mundial.

Hoy las medidas de paralización total o parcial, de acuerdo con la OIT, ya afectan a casi 2 mil 700 millones de trabajadores, es decir, a alrededor de 81 por ciento de la fuerza de trabajo mundial.

Se estima en 7% las horas laborales que se perderían como consecuencia del COVID-19 en los países de renta media-alta, categoría en la que se incluye a México.

Cabe aclarar que  el estimado de 7% no se trasladaría directamente en una cifra de desempleo, pues una parte importante de dicha cifra podría verse reflejada en reducciones de las jornadas laborales.

Según la información difundida por la OIT, muchos de estos trabajadores deberán afrontar una pérdida de ingresos y más pobreza, incluso en caso de encontrar otras actividades, por ejemplo, volver a la agricultura en las zonas rurales.

«La OIT estima que 1,250 millones de trabajadores, esto es 38 por ciento de la población activa mundial, están empleados en sectores que hoy afrontan una grave caída de la producción y un alto riesgo de desplazamiento de la fuerza de trabajo. Entre los sectores clave figuran el comercio al por menor, los servicios de alojamiento y de servicio de comidas y las industrias manufactureras”, detalló  la OIT.

Refirió que el sector de las actividades de alojamiento y de servicio de comidas, por ejemplo, se ve gravemente afectado pues representa  144 millones de trabajadores que en algunos países están sufriendo una paralización casi total.

En tanto, las industrias manufactureras, que emplean a 463 millones de trabajadores, también han  sido sumamente perjudicadas en algunos segmentos, ya que los trabajadores tienen la orden de permanecer en casa, las fábricas cierran y las cadenas de suministro mundiales se paralizan.

RIESGO DE CONTAGIO PARA 136 MILLONES

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió que en todo el mundo hay 136 millones de trabajadores en actividades de atención de la salud humana y de asistencia social, entre otros, el personal de enfermería; los médicos y demás trabajadores de salud; los trabajadores de centros de atención en residencias, y los trabajadores sociales, así como los trabajadores de apoyo, como el personal de lavandería y limpieza, que corren un grave riesgo de contraer la infección por el COVID-19 en el lugar de trabajo.

Detalló que aproximadamente el 70 por ciento de los puestos de trabajo del sector están ocupados por mujeres.

«Quienes siguen trabajando en espacios públicos, en particular los trabajadores de la salud, están expuestos a importantes riesgos sanitarios y económicos. En este sector, destaca el porcentaje de mujeres”, refirió.

En las estimaciones más actualizadas sobre el COVID-19 y el mundo del trabajo, la OIT planteó que más allá del desempleo,  el trabajo en situación de riesgo  y  la consiguiente interrupción masiva de la actividad económica, y la incidencia en las horas de trabajo, están afectando a los 3300 millones de integrantes de la fuerza de trabajo mundial.

«Muchas de las personas que siguen trabajando, incluidos los trabajadores del transporte, la agricultura y los servicios públicos esenciales, y en especial los trabajadores de la salud, están en primera línea, luchando contra el virus y asegurándose de que las necesidades básicas de la población estén atendidas”, reconoció.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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