Los doctores en la República Checa no se han visto aún en la necesidad de tomar decisiones sobre cuáles pacientes con Covid-19 recibirán la mejor atención en los hospitales, a diferencia de sus colegas en Italia y España.

En el Hospital de la Universidad General de Praga, donde se atiende a los pacientes con las complicaciones más graves a causa del coronavirus en el país, apenas 5 de las 10 camas de la unidad de cuidados intensivos estaban ocupadas. Varios hospitales checos estaban incluso en posición de ofrecer camas a Francia, uno de los países más azotados por la pandemia.

El Dato:

El nombre corto de Rep. Checa

En abril de 2016, el gobierno checo anunció que se cambiaría el nombre a Chequia, como nombre corto oficial.

Aunque la crisis dista de haber sido superada en la República Checa, el principal epidemiólogo del gobierno, el viceministro de Salud, Roman Prymula, dijo que el sistema de salud “ha logrado estabilizar la epidemia para que no tenga un carácter exponencial. Tenemos la certeza de decirlo”.

El país de más de 10 millones de habitantes tenía el martes 4 mil 828 infectados, según cifras del ministerio de salud. Un total de 80 personas han fallecido desde el inicio de la pandemia y 86 pacientes se encontraban el martes en cuidados intensivos. Las pruebas se han incrementado, aunque el aumento de casos día a día alcanzó 235 el lunes, el segundo más bajo en una semana.

Como la pandemia llegó poco después de que pegara primero en Europa occidental, las autoridades checas tuvieron un poco de tiempo extra para prepararse. Lo aprovecharon para imponer restricciones sobre las actividades diarias, pero a diferencia de la mayoría de países europeos, las autoridades dispusieron como medida obligatoria el uso de cubrebocas protectoras en todos los espacios públicos.

Al mismo tiempo, la falta de equipo protector fue resuelto gradualmente con la asistencia de la OTAN, que facilitó aviones de transporte para traer suministros desde China.

“Es evidente que las medidas fueron absolutamente adecuadas porque impidieron una propagación descontrolada de la infección y nos permitió preparar suficiente capacidad en los hospitales, así como camas, respiradores y demás equipo necesario en hospitales”, declaró Prymula.

La República Checa fue el primer país europeo que aplicó una “cuarentena inteligente” con una herramienta que permite rastrear y ubicar a la genteaprovechando la información de localización de sus teléfonos celulares en tiempo real para seguir la pista a portadores del virus y a las personas con las que tengan contacto.

El objetivo es determinar dónde se han intensificado las infecciones, como se están propagando, y cuándo y dónde exactamente es necesario imponer medidas de contención. Esta herramienta estará en pleno funcionamiento después de la Semana Santa.

El lunes, la República Checa y Austria se convirtieron en los primeros países europeos en anunciar la flexibilización de algunas de sus restricciones dispuestas contra el coronavirus.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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