El ex pateador de los Santos de Nueva Orleans, Tom Dempsey, murió por complicaciones tras haber contraído el coronavirus SARS-COV-2, que causa la enfermedad covid-19. Dempsey se hizo célebre por conectar un gol de campo de 63 yardas en 1970 a pesar de haber nacido sin dedos en su pie derecho. Tenía 73 años de edad. Su hija, Ashley Dempsey, confirmó la mala noticia.

La dueña de los Santos, Gayle Benson, dijo en un comunicado: «la familia de los Santos de Nueva Orleans está profundamente entristecida y desconsolada en este momento tan difícil. La vida de Tom le habló directamente al poder del espíritu humano y ejemplificó, con su decidida determinación, a no permitir que los contratiempos impidan seguir sueños y aspiraciones. Ejemplificó la misma pelea y fortaleza en los últimos años, mientras luchaba valientemente contra las enfermedades, pero nunca flaqueaba y mantenía su característico sentido del humor. Ocupa un lugar especial en los corazones y las mentes de la familia de los Santos».

Dempsey había estado luchando contra la enfermedad de Alzheimer y la demencia, y se contagió del coronavirus hace poco más de una semana.

Su legendario gol de campo de 63 yardas en el Estadio Tulane fue el más largo en la NFL por 28 años, Dempsey lo consiguió para dar a los Santos una victoria en los últimos segundos de la Semana 8, por 19-17, sobre los Leones. La marca se mantuvo hasta que Jason Elam (Broncos) la igualó en 1998. Posteriormente, Matt Prater (Broncos) superó el récord en 2013, con una patada de 64 yardas.

Los Santos han sido uno de los equipos de la NFL más afectados por el covid-19, pues previamente el coach Sean Payton dio positivo el mes pasado (ya se recuperó) y luego Bobby Hebert Sr., el padre del ex QB Bobby Hebert, murió la semana pasada a la edad de 81 años también por causa del coronavirus.

Dempsey, quien firmó con los Santos después de retirarse del Palomar College en San Marcos, California, en 1969, también jugó para las Águilas, los Carneros, los Petroleros y los Bills antes de retirarse en 1979. Alcanzó el Pro Bowl y fue nombrado All-Pro del primer equipo en su temporada de novato con NO.

Es miembro del Salón de la Fama de los Santos desde 1989, terminó con un 61.6 por ciento en goles de campo y 89.4 en puntos extra.

El zapato modificado con el que pateaba se exhibe en el Salón de la Fama de Canton, Ohio, en una exhibición que narra el primer siglo de este deporte en el ámbito profesional.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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