La pandemia COVID-19 ha traído el caos en Estados Unidos al convertirse el país con más casos de infectados en todo el mundo superando la cifra de 245 mil casos diagnosticados y 6 mil muertes, dejando atrás a Italia y China, país donde se originó la enfermedad. Las autoridades sanitarias de ese país temen que en las próximas 72 horas se alcance la cifra de 10 mil víctimas mortales. Así,  Nueva York sufrió su día más mortal por el nuevo coronavirus, con 562 fallecidos más en las últimas 24 horas para un total cercano a 3 mil, casi el mismo número de muertes por los ataques a las torres gemelas de septiembre de 2001. Mientras más de la mitad de los estadounidenses consideran que el presidente Donald Trump está gestionando mal la respuesta contra la epidemia y se han perdido 701 mil empleos,  la Casa Blanca está tomando nuevas medidas para proteger al presidente y al vicepresidente del contagio de Covid-19.

TEMEN 10 MIL DECESOS

Por el promedio diario de fallecimientos debido a la pandemia de covid-19 registrado en Estados Unidos durante esta semana, las autoridades sanitarias de ese país temen que en las próximas 72 horas se alcance la cifra de 10 mil víctimas mortales.

Autoridades sanitarias de Estados Unidos como Nueva York, Louisiana, Michigan y Nueva Jersey, se quejan de que, por la falta de una medicina efectiva y equipo médico para atender a las personas infectadas por el virus, la mortandad avanza con rapidez y las infecciones igual.

Desde el lunes de esta semana a la fecha, el promedio de decesos diarios en Estados Unidos es de mil o más personas, y el registro de casos nuevos de infección por el anticuerpo viral es de hasta 20 veces esa cifra y va en aumento conforme transcurren las horas.

Las más recientes estadísticas sobre el contagio y expansión del coronavirus y de víctimas de esta enfermedad viral establecen que entre los 50 estados de la Unión Americana son ya seis mil 257 las personas muertas por el virus y 244 mil 159 las infectadas.

Hace 24 horas y de acuerdo con la bitácora tétrica que llevan a cabo los diarios estadunidenses The New York Times y The Washington Post, y la de la Universidad John Hopkins, eran cinco mil 137 las personas muertas en Estados Unidos por el covid-19 y 216 mil 722 las infectadas.

Con una simple ecuación matemática, sustentada por el ritmo del avance mortal del coronavirus y ante la carencia de una estrategia efectiva para contenerlo, es plausible que para el lunes o martes de la próxima semana se alcance y hasta se rebase la cifra de las 10 mil víctimas mortales.

En tanto, Nueva York sufrió su día más mortal por el nuevo coronavirus, con 562 fallecidos más en las últimas 24 horas para un total cercano a 3 mil, la mayor cantidad entre los estados de Estados Unidos y casi el mismo número de muertes por los ataques a las torres gemelas de septiembre de 2001.

El gobernador Andrew Cuomo advirtió de que la gente «va a morir en el corto plazo» debido a la falta de ventiladores y camas de hospital, por lo que pidió que se desplieguen recursos de todo Estados Unidos en Nueva York para ayudar a enfrentar la creciente crisis en el estado, el epicentro de la epidemia en el país.

RETIRAN RESPALDO

Más de la mitad de los estadounidenses consideran que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está gestionando mal la respuesta contra la epidemia de coronavirus registrada en el país, según la última encuesta de ABC/Ipsos, que, en el sondeo de hace una semana, destacaba el apoyo mayoritario de la población a los planes del presidente.

Ahora, con más de 235 mil casos y 6 mil fallecidos, un 52 por ciento de los norteamericanos suspende sus esfuerzos contra la enfermedad y solo un 47 de los encuestados le muestran su respaldo.

La encuesta fue realizada entre el 1 y el 2 de abril con un margen de error de +/- 5,8 puntos porcentuales.

Desde el último sondeo del 20 de marzo, la Casa Blanca ha ampliado otros 30 días sus órdenes a la población para que mantengan una distancia de seguridad y aumentado el número de tests de coronavirus.

Otra encuesta, realizada por el portal de noticias Político y el grupo Morning Consult y publicada el pasado miércoles, también registró este descenso de aprobación, al indicar que solo un 40 por ciento de estadounidenses respaldaba la reacción de la Casa Blanca contra el virus.

DIFERENDOS

Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, insiste en que su gobierno está haciendo todo lo necesario y hasta lo último para contener el avance del contagio del coronavirus, proporcionando a las autoridades estatales el equipo clínico y las medicinas disponibles.

Andrew Cuomo, el gobernador del estado de Nueva York, la entidad más afectada de los Estados Unidos con dos mil 374 fallecimientos y 92 mil 720 contagios confirmados a causa del coronavirus, contradice las afirmaciones del presidente Trump.

El jueves por la noche durante la más reciente conferencia de prensa de Trump en la Casa Blanca, el mandatario comenzó a repartir la culpa entre las autoridades estatales, y en especial señaló a Cuomo, por no tomar a tiempo medidas necesarias para prevenir la expansión del virus.

“Ordené a tiempo la prohibición de viajes procedentes de China cuando se detectó la propagación del virus en ese país, pero muchos estados como Nueva York no asumieron medidas similares”, declaró Trump ante los escasos reporteros que acuden a la conferencia diaria.

Hasta principios del pasado mes de marzo el presidente de Estados Unidos minimizaba la magnitud y rapidez del contagio mundial del covid-19 pese a que para ese momento ya la Organización Mundial de la Salud (OMS) había declarado pandemia al virus respiratorio.

Con temple cargado de autoritarismo, egolatría y racismo, Trump aseguraba que en Estados Unidos todo estaba bien, que el coronavirus se hallaba bajo control y de una manera altamente despectiva se refería a la mortal enfermedad como “el virus chino”.

El discurso del mandatario cambió cuando los integrantes de su gabinete en materia de salubridad confrontaron las estadísticas sobre el avance del covid-19 en su país y del número de víctimas mortales que el virus estaba dejando a su paso.

Por el número de contagios y el de personas que han fallecido por contraer el virus, Estados Unidos es en estos momentos en epicentro mundial del covid-19, no obstante que es una de las naciones más avanzadas científica y económicamente del mundo.

RECORTAN EMPLEOS

Los empleadores en Estados Unidos recortaron 701 mil empleos, poniendo fin repentino en marzo a una racha récord de contrataciones de casi una década, debido a la epidemia viral que prácticamente cerró la economía del país. La tasa de desempleo aumentó a 4.4 por ciento desde un mínimo de 50 años de 3.5 por ciento.

La pérdida real de empleos del mes pasado probablemente fue aún mayor porque el gobierno encuestó a los empleadores antes de los despidos más pesados en las últimas dos semanas. Casi 10 millones de estadunidenses solicitaron prestaciones del gobierno por desempleo en las últimas dos semanas de marzo, superando con creces la cifra de cualquier período correspondiente registrado.

En paralelo a los datos sobre las fatalidades y contagios por el covid, el Departamento del Trabajo dio a conocer los efectos macroeconómicos generados por la pandemia: la tasa anualizada de desempleo se incrementó en un 0.9% en las últimas cuatro semanas.

El Departamento del Trabajo indicó que durante el pasado mes de marzo la tasa nacional anualizada de desempleo fue de 4.4% respecto a la de 3.5% del mes anterior, esto derivado del cierre obligatorio de negocios de todo tamaño de empresas como medida preventiva para intentar contener al Covid-19.

Entre la tercera y cuarta semana del pasado mes de marzo y por la paralización obligada de la productividad y la fuerza laboral, unos 10 millones de estadunidenses acudieron ante el gobierno federal a solicitar asistencia económica porque se han quedado sin trabajo a causa del coronavirus.

VIGILANCIA

A partir del viernes, cualquier persona que previsiblemente estará en “estrecha proximidad” con el presidente Donald Trump o el vice Mike Pence recibirá un test rápido “para evaluar el estatus de portador presintomático o asintomático con el fin de limitar la transmisión inadvertida”, dijo el vocero Judd Deere.

Hasta el presente se tomaba la temperatura a todos los que ingresaban a la mansión presidencial y si preveían entrar en contacto con Trump o Pence.

 

Esta nota fue publicada con información de Proceso, Milenio y Excélsior

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