Los Ángeles, Calif.

Indígenas oaxaqueños radicados en Estados Unidos han comenzado a padecer los estragos de coronovarus. Miles se han quedado sin empleo, carecen de apoyos del gobierno por ser ilegales y los más no saben de lo mortal que es esta pandemia pues no hablan español, tampoco inglés.

Activistas pro-indigenas aseguran que la comunidad indígena ha escuchado acerca del virus contagioso, no obstante, desconocen su severidad. Otros saben la seriedad del problema, aunque para ellos es más fuerte la necesidad por salir a trabajar ya que deben pagar sus alquileres y poner comida en la mesa para sus familias.

En muchos de estos casos, los indígenas no tienen documentos y por ende no califican para ningún tipo de ayuda económica federal o estatal.

Odilia Romero, interprete de idiomas indígenas y directora ejecutiva de la organización no lucrativa Comunidades Indígenas en Liderazgo (CIELO), dijo que hace dos semanas aproximadamente comenzaron a crear videos para explicar a las personas, en diferentes lenguas indígenas, qué significa el coronavirus y cómo protegerse.

Estos videos están siendo compartidos en las redes sociales como Instagram, Facebook, WhatsAPP y Twitter.

Romero dijo que la necesidad de compartir esta vital información es muy grande. Tan solo en México existen más de 364 idiomas indígenas.

“Nosotros identificamos los idiomas que más se hablan aquí como el zapoteco, chinanteco, mixe y k’iche”, dijo Romero.

Los videos también son compartidos con organizaciones pro-inmigrantes, sobre todo aquellas de la frontera que abogan por los indocumentados en los centros de detención.

La preocupación de los inmigrantes

Luis López, de origen oaxaqueño y miembro de la comunidad mixteca, dijo que él trabajaba en un restaurante italiano en el centro de Los Ángeles; el problema fue que el 13 de marzo lo descansaron a él y a más de una docena de trabajadores.

“Primero nos dijeron que, hasta el fin del mes, pero ya es primero (del nuevo mes) y nada”, dijo López quien trabajaba a tiempo parcial.

Luis López, es parte del grupo de inmigrantes indígenas que se quedó sin empleo tras el brote de coronavirus.

El fin de semana fue a recoger su cheque y dijo que de más de 20 trabajadores indígenas que él conocía en el restaurante solo había unos dos o tres en la cocina.

Y este es un restaurante que regularmente tiene muchos cocineros, trabajadoras en las ensaladas, haciendo pastas, pero no había casi nadie”, dijo López.

Él aseguró que sus compañeros le han hecho ver que si están sufriendo mucho por la situación.

“Varios me han contactado para saber si sé dónde conseguir trabajo o si tengo información de que va a pasar en el restaurante”, dijo López. “Algunos no comprendían mucho lo que estaba pasando [con la pandemia], otros estaban desesperados porque vivían de las propinas y ahora están sin un salario y sin propinas”.

Romero dijo que ella ha recibido docenas de llamadas telefónicas de trabajadores indígenas que preguntan, qué van a hacer en los momentos que llegue el día de pagar la renta.

“Muchos de ellos no tienen trabajo. Por ejemplo en Los Ángeles, donde ellos trabajan más es en la industria de servicio, restaurantes, bares que han sido muy afectados”, dijo Romero. “Una señora me dijo que en casa están comiendo arroz y frijoles y ya desconectó el internet, pero esto deja a los niños sin acceso a la escuela (con clases online)”.

López, quien también trabaja a tiempo parcial con la organización CIELO, dijo que sus compañeros le preguntan si van a recibir ayuda del gobierno federal.

“Pero para muchos no se puede porque son indocumentados”, expresó López. “Pero les mando los recursos como donde ir y agarrar comida”.

López dijo que también se preocupa por sí mismo, pese a tener su segundo empleo de tiempo parcial, ya que es cabeza de familia con una menor de edad.

“Por ahora estamos haciendo mucho trabajo desde casa”, contó López, quien se encarga de editar los videos informacionales. “Trabajamos en varias lenguas indígenas que después son difundidos en todo Estados Unidos, México y Guatemala”.

Esta nota se publicó con información de La Opinión

 

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