La industria de la aviación y el turismo se encuentran inmersos en una de las peores crisis en su historia ocasionada por las restricciones de viajes de los gobiernos ante la propagación del coronavirus. Las estimaciones más catastróficas calculan pérdidas por 702 mil millones de dólares.

En una medida calificada como severamente restrictiva por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), las autoridades de diversos países como Estados Unidos, Canadá, Rusia y las regiones de Europa y Centroamérica decidieron cerrar sus fronteras a los vuelos internacionales, lo que llevó a las empresas del sector a reducir en 90 por ciento sus operaciones e incluso cerrar completamente aeropuertos.

El de Panamá por ejemplo, denominado el hub (centro de conexión) de las Américas, suspendió sus vuelos desde el pasado 23 de marzo hasta el 21 de abril, debido a que el gobierno de esta nación cerró su espacio aéreo. Esta terminal cuenta con conectividad a 80 destinos en 33 países del extranjero.

Las cifras más recientes de la IATA, indican que las aerolíneas registrarán pérdidas por 252 mil millones de pesos, lo que refleja que es la crisis más grave en la historia.

El director general del organismo, Alexandre de Juniac, calificó la situación como un “apocalipsis”, donde las empresas del sector luchan por la supervivencia y necesitan ayuda  gubernamental.

“Necesitamos que comprendan que sin un alivio urgente muchas aerolíneas no estarán disponibles para liderar la etapa de recuperación. No actuar ahora hará que esta crisis sea más larga y más dolorosa”, alertó el directivo.

Respecto al otro sector primordial, la Organización Mundial de Turismo (OMT) estimó que se registrarán pérdidas de entre 300 mil a 450 mil millones de dólares.

EL PANORAMA NACIONAL

En México la Asociación de Secretarios de Turismo prevé que las pérdidas para el sector sean de 2 mil 400 millones de pesos, derivado de una contracción de tres puntos porcentuales del producto interno bruto turístico.

El organismo indicó que la mayoría de los destinos turísticos del país han resentido las cancelaciones de los viajeros, lo que se ha reflejado en bajos niveles de ocupación en hotelera.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

Compartir

Dejar respuesta