CIUDAD DE MÉXICO.

Un par de leopardos de las nieves, especie considerada como una de las más raras del paneta y en peligro de extinción, fue fotografiado a poca distancia por una expedición de investigación científica en el territorio del Parque Nacional Sailugem, en el sur de Rusia.

El investigador Aleksey Kuzhlekov fotografió al leopardo desde una distancia de 20 metros, y las imágenes fueron compartidas por el Parque y en Ministerio de Recursos Naturales de Rusia.

El investigador relató que pudo grabar un video de una hembra de leopardo de las nieves en la cámara de un teléfono móvil (…) “De repente, una hembra de leopardo de las nieves salió de detrás de una roca. Nos encontramos con miradas casi inexpresivas. Me detuve en seco por miedo a asustarla”.

«Por unos segundos se miraron el uno al otro. Alcé cuidadosamente la cámara y comencé a tomar fotos. Por supuesto, me di cuenta de que algo increíble estaba sucediendo: tres días para ver un leopardo de las nieves cuatro veces, tomar fotos y videos, esto es incluso más de lo que soñé durante casi 10 años», relató.

De acuerdo con la dependencia rusa, el Sailugem en el Monte Chernaya, a una altitud de tres mil metros sobre el nivel del mar, fue el lugar donde se descubrió al par de leopardos de las nieves.

Señaló que esa especie es una de las prioritarias del proyecto nacional «Preservación de la diversidad biológica y el desarrollo del turismo ecológico» del proyecto nacional «Ecología». El monitoreo de la población es apoyado por el Ministerio de Recursos Naturales de Rusia y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés).

El Proyecto Altai, que protege los paisajes naturales y la vida silvestre en Rusia, señaló que algunos investigadores de leopardos de las nieves (Panthera uncia) creen, a partir de 2019, que existían alrededor de 100 ejemplares.

Refirió que como depredador, juega un papel importante en el mantenimiento del equilibrio ecológico en la región, desde grandes mamíferos hasta pastos e incluso roedores.

Precisó que desde 1998, se han realizado esfuerzos de conservación, entre ellos, programas contra la caza furtiva, pero gran parte del hábitat está fuera de las áreas protegidas.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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