Mientras la entidad oaxaqueña registra siete casos de coronavirus, este jueves los habitantes de Oaxaca de Juárez han mermado sus actividades en prevención de un posible contagio.

La noche del miércoles, el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) Donato Casas Escamilla, informó que se tienen confirmados tres nuevos pacientes que dieron positivo al coronavirus COVID-19, lo que suman siete casos en la entidad.

Casas Escamilla señaló que todos los pacientes son de la región de Valles Centrales, los cuales no han requerido hospitalización y se mantienen en aislamiento domiciliario al presentar sintomatología leve.

Indicó que las nuevas confirmaciones se tratan de tres mujeres de 62, 21 y 16 años de edad, una reportada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en su régimen Ordinario, y dos por los SSO, todas ellas contactos de casos importados.

Precisó que se han analizado 56 muestras relacionadas a COVID-19, siendo negativos 38 casos, y se mantienen 11 sospechosos, estos últimos en espera de resultados por laboratorio.

Casas Escamilla dijo que las próximas semanas serán un desafío para las y los oaxaqueños, ya que ningún estado puede abordarlo solo, “se requiere de la solidaridad y compromiso de todas las personas para poder enfrentar efectivamente esta pandemia”.

Este jueves, la ciudad de Oaxaca despertó con escasa presencia de ciudadanos en sus calles, los cuales toman las medidas adecuadas para evitar el contagio del virus que sigue causando miles de víctimas en el mundo.

En sitios como el Mercado de Abasto aún registra la presencia de personas, aunque ya no en la misma proporción que el día anterior; en tanto, en los sitios de los taxistas de Tlacolula, Etla, Ocotlán y Zimatlán, los cuales se ubican en diversas zonas de esa central, hay autos que arriban con uno o dos pasajeros.

“Poco pasaje, muy poco. La gente ya no sale. Para nosotros es la muerte puesto que vivimos de esto. No sé, que va a pasar si esto se prolonga”, señala Francisco Ruiz, quien ha llegado de Etla con su taxi, vacío.

En avenidas y calles algunas personas caminan en busca de alimentos, otros más se dirigen a sus centros laborales pues no pueden paralizar del todo sus actividades, ya que viven al día y requieren llevar ingresos a sus familias.

Con el cierre de gimnasios, bares, centros de recreación, parques, cines y teatros entre otros, decretado por el gobierno estatal, la afluencia de personas es todavía menor.

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