México aceptará migrantes deportados de EU de los países del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador) siempre y cuando sean adultos que gocen de buena salud.

Según adelanta el diario The Washington Post, “los agentes de la Patrulla Fronteriza de EU ya han comenzado a instalar carpas de «procesamiento en el campo» donde los migrantes serán examinados y registrados sin ser retenidos en las estaciones fronterizas”.

“Los migrantes con órdenes de arresto pendientes u otros cargos penales serán retenidos, pero la mayoría de los demás serán entregados a las autoridades mexicanas inmediatamente en los puertos de entrada oficiales”, confirmaron funcionarios de CBP al diario estadounidense.

 

A su vez, la cancillería mexicana a través de una nota informativa confirmó (aunque en términos ambiguos) que «actualmente se evalúa la internación regular de algunos connacionales provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala quienes son presentados a las autoridades migratorias de México, a fin de minimizar la aglomeración en estaciones de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos”

La nota indica que las autoridades mexicanas analizan «caso por caso si estos connacionales serán admitidos a territorio nacional».

El Gobierno mexicano afirmó que no aceptará a menores de edad, gente de tercera edad, los nacionales de países distintos a los mencionados ni a los migrantes que estén bajo custodia de las autoridades estadounidenses.

El Gobierno mexicano estima que «el número de personas migrantes a quienes se les autorizará el ingreso legal a territorio mexicano será inferior a cien por día».

El viernes el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, declaró que México rechazaría a personas indocumentadas deportadas de EU, entre ellos hondureños, salvadoreños y guatemaltecos, en el marco de las medidas que toma el presidente estadounidense, Donald Trump por el coronavirus.

Desde el 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) califica como pandemia la enfermedad covid-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2, detectado por primera vez en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019.

La administración del presidente Trump lanzó a principios de 2019 una iniciativa que ha obligado a más de 60,000 migrantes no mexicanos a esperar en México sus audiencias migratorias, bajo un programa conocido como Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), mejor conocido como “Permanece en México”.

El MPP es una de varias políticas estadounidenses destinadas a reducir severamente la migración. La gran mayoría de los solicitantes de asilo en Estados Unidos huyen de la violencia y pobreza en El Salvador, Guatemala y Honduras.

Como parte de sus estrategias para prevenir la expansión del brote de coronavirus, Estados Unidos y México redujeron los cruces por su frontera común desde el sábado.

 

Esta nota originalmente fue publicada en La Jornada

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