Investigador a profundidad desde hace casi 50 años del universo de la biomedicina, el prestigioso galeno inmunólogo colombiano Manuel Elkin Patarroyo Murillo es una de las más influyentes autoridades mundiales para interpretar los secretos de la pandemia del

Galardonado internacionalmente por crear y desarrollar entre 1986 y 1988 una vacuna para la malaria y donarla a la Organización Mundial de la Salud (OMS), Patarroyo Murillo, de 73 años y director de la (no estatal) Fundación Instituto de Inmunología de Colombia, habló con EL UNIVERSAL sobre el reto que representa el coronavirus.

—El virus nos dijo cómo es. Covid-19 habló. Es un bandido joven, pero cobarde y vencible. Es cobarde, le gustan el frío y las personas mayores de 60. Estamos frente a un bandido y todos los bandidos son cobardes. No vuela lejos, lo más dos metros. Lo transmitimos con minigotitas de saliva.

Hay que aislar en las mejores condiciones posibles al enfermo y a sus contactos directos. En un humano, si no infecta, dura menos de cuatro horas. Si cae en madera, dura de cuatro a nueve, y en plástico hasta dos días. Se le vence con sólo agua, jabón y alcohol, que disuelve la membrana del virus, y simplemente sin besos ni abrazos.

Ya habló. Maravilloso: es la primera vez en la historia que se conoce, aísla y averigua la característica genómica completa de un agente infeccioso en dos semanas. Muestra el avance de la biología molecular y la genómica.

¿Y cómo ataca?

—Sigue la dinámica de todo agente, su replicación es más rápida y el contagio es mayor. Crece exponencialmente por un tiempo, depende de una velocidad de reproducción determinante. Por cada persona infectada, de inmediato se contagian de 2.5 a cinco personas. Después alcanza una meseta de pocos días, una semana, y comienza el descenso abruptamente. Eso pasó luego de que surgió en China. Hay confusión, los primeros casos fueron del 15 de noviembre de 2019 y se difundieron a finales de diciembre.

En China alcanzó su nivel máximo a mediados o finales de febrero y descendió. No hay nuevos casos en Wuhan, la ciudad china donde surgió. Los hospitales están desocupándose. En mayores de 60 está más presente, su efectividad es mayor y más posibilidad de muerte. Con más edad, el sistema inmune pierde capacidad de respuesta. Una persona mayor de 60 no responde como una de cinco con sistema inmune en explosión completa o como una persona joven.

¿Qué más dijo el virus?

—Le encantan las temperaturas frías. El primer episodio pegó en invierno en China y más duro a personas mayores. Al bajar la temperatura corporal por la respiración del aire frío de invierno, el coronavirus crece mejor que en 37 grados de temperatura normal. La gente cree que es gripa. Ataca las células de los bronquios. El segundo ocurrió en el norte de Italia, adonde van a retirarse personas mayores por tener condiciones climáticas favorables, menos en invierno, y se ensañó el virus y la mortalidad es mucho mayor. Igual en España. En esos sitios bajará abruptamente, pero ya ha cobrado su cuota.

¿Habrá vacuna pronto?

—Soy escéptico con vacunas por métodos biológicos. Hay tal variabilidad genética en el virus, en sus proteínas, y la fundamental son esas espículas o coronitas a través de las cuales se pega a los receptores. Si alguien llega a una vacuna que cubra 20% o 30% de variantes genéticas, yo quedaría satisfecho (…) eso sería un éxito, aunque falte el resto de variantes.

Siempre he insistido en una metodología lógica racional para obtener cualquier vacuna con síntesis química. Se seleccionan los pedacitos que se pegan a la célula. Se averigua cómo están hechos químicamente y los sintetiza sin necesidad de sintetizar toda la proteína con sus variabilidades genéticas. Así conocemos los puntos flacos del bandido cobarde que ataca.

¿Qué enseñanza deja Covid-19?

—Que se necesita solidaridad universal y el mundo comprenda que debe andar unido. Es una tontería andar con fronteras (…) Los virus no necesitan pasaporte.

Esta nota originalmente se publicó en El Universal

Compartir

Dejar respuesta