Ciudad de México.

Era inevitable, la medida de detener las ligas del mundo por la expansión de la pandemia de coronavirus ocurriría en México tarde o temprano. Este domingo, mientras aún Toluca disputaba el partido contra Atlas en una Bombonera sin gente, el anuncio se hizo público. El torneo Clausura 2020 se suspende hasta nuevo aviso, señalaron directivos del balompié y autoridades sanitarias del país.

Apenas el sábado se había decretado que los encuentros de esta jornada, la número 10, se disputarían a puerta cerrada. Pero ayer todo se movió y a partir del lunes quedan suspendidos hasta nuevo aviso tanto las ligas varonil y femenil como el campeonato de ascenso.

La presidencia ejecutiva de la Liga Mx decidió suspender todos los encuentros de la Liga Mx, Ascenso Mx y Liga Femenil, señala el comunicado; la medida aplicará desde el término de la jornada 10 de la Liga Mx, que concluye este día con el duelo entre América y Cruz Azul.

También explica que la medida anunciada este domingo se mantendrá hasta nuevo aviso y el reinicio de las actividades se determinará en coordinación con la Secretaría de Salud del gobierno federal.

Son ecos de los días con estadios vacíos por la emergencia sanitaria en la primavera de 2009, en aquel entonces debido a la influenza A-H1N1, que obligó a cerrar las puertas para continuar con los partidos en tres jornadas.

En este escenario, Toluca perdió 2 a 3 ante el visitante Atlas, en un duelo intenso sobre el césped, pero enmarcado en un silencio anómalo. Las patadas, los gritos de jugadores y cuerpo técnico se oían con insólita claridad.

Las anotaciones fueron celebradas de forma curiosa, la euforia de los jugadores contrastó con el silencio del estadio, sin la vivacidad y el colorido de la afición.

Así, Atlas jugó uno de sus mejores encuentros y consiguió su tercer triunfo en la temporada. Los laterales Diego Barbosa (3) y Javier Abella (62), así como el colombiano Mauricio Cuero (85) dieron forma a la victoria rojinegra y anularon el doblete del uruguayo Leonardo Fernández (20 y 73), de penales.

Para sorpresa de propios y extraños, Barbosa adelantó a los Zorros apenas en el amanecer del encuentro mediante un latigazo desde fuera del área, el cual se clavó en el ángulo derecho del arco de Alfredo Talavera, quien quedó estático ante la potencia del disparo.

Antes de rebasar los 20 minutos de juego, Cuero, en un intento por hacer la cobertura defensiva, derribó dentro del área al ecuatoriano Aníbal Chalá y regaló a los Diablos una inmejorable oportunidad de equilibrar la balanza. Fernández fue el encargado de ejecutar la pena máxima, misma que erró ante una gran atajada de Camilo Vargas, aunque, para la mala suerte del colombiano, el rebote favoreció al atacante uruguayo, quien empató el marcador.

En el minuto 62, Cuero lavó su falla al ejecutar de gran manera un tiro de esquina que encontró buen destino en la testa de Abella para regresar la ventaja a los visitantes.

Atlas volvió a ser víctima de sus propios errores y ahora fue el juvenil Ángel Márquez quien cometió una infracción en el área sobre Javier Güémez, la cual fue bien aprovechada por Fernández al engañar por completo a Vargas.

Cuando todo indicaba que estas escuadras iban a repartir puntos, la zona baja mexiquense falló en un intento de salir jugando y entregó el balón a Cuero, quien se enfiló de manera endiablada a la portería rival y liquidó el partido con disparo raso.

Gracias a este urgido triunfo, el Atlas llegó apenas a nueve unidades en el torneo y sigue en la penúltima posición de la tabla, mientras los dirigidos por José Manuel de la Torre no levantan el ánimo y se rezagaron en el peldaño 15, con 10 puntos.

De esta manera, el técnico Rafael Puente del Río se deshizo de una marca de 12 derrotas al hilo, siete con Querétaro y cinco con los Zorros, lo que es un récord en primera división.

Como consecuencia de este descalabro, el presidente de los Diablos, Francisco Suinaga, presentó su renuncia ante la directiva, que decidirá si la acepta.

Esta nota originalmente se publicó en La Jornada

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