Los espacios de trabajo son centros de constante intercambio de enfermedades respiratorias, ya que el contacto con personas que han estado expuestas es inevitable; de hecho este tipo de padecimientos provocan poco más del 10% del ausentismo laboral, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ello, ante el riesgo de que la epidemia Covid-19 (coronavirus), no se pueda controlar en corto tiempo, podría paralizar la vida de muchas personas y las recomendaciones de cuidados ya se empiezan a intensificar, después de que se detectaron los primeros casos en el país.

Y home office podría ser un sistema para evitar el contagio y disminuir en gran medida la propagación del coronavirus, ya que impide el contacto con cientos de personas durante los trayectos hacia la empresa y dentro de los centros de trabajo. Sin embargo, datos de Telework señalan que solo el 15% de los empleadores en América Latina tienen un modelo de trabajo 100% remoto.

Ante esta situación se recomienda:

  • Establecer indicadores clave. Trabajar bajo metas individuales y grupales que puedan ser medibles y visibles para todos los miembros del equipo.
  • Utilizar nubes tecnológicas. No solo para tener canales de comunicación abiertos constantes, sino también optimizar esfuerzos con herramientas de productividad-
  • Diseñar un espacio de trabajo. Incentivar a los colaboradores a diseñar y crear un espacio adecuado en sus hogares que permita desarrollar sus actividades sin distracciones.
  • Tomar pausas activas. Descansar durante el día sirve para recuperar energía y mejorar nuestro desempeño, de esta manera se podrían prevenir enfermedades provocadas por el sedentarismo.
  • Comunicación permanente.  Es fundamental mantener abiertos los canales de comunicación con el resto del equipo para conocer el estatus de los planes de trabajo; sustituir video llamadas por llamadas tradicionales, ofrece mejores resultados.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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