PUEBLA.

La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) definió la ruta de trabajo e inversiones para el Pacto Oaxaca, sin la presencia de funcionarios federales y la mayoría de los gobernadores de la región sur-sureste.

La confederación de industriales celebró en la capital poblana la Sesión Plenaria para crear la Agenda Estratégica Sur-Sureste, pero no llegó Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia. La Concamin confirmó el lunes la asistencia del funcionario federal.

El 14 de agosto de 2019, la firma del Pacto Oaxaca reunió a empresarios, el presidente Andrés Manuel López Obrador, los gobernadores de nueve entidades, los titulares de seis secretarías federales y al propio Romo.

A seis meses, la Concamin constituyó en Puebla el que será el documento clave para definir la vocación y ruta de las inversiones en los nueve estados que conforman la región.

Esa propuesta será presentada al Ejecutivo, explicó el dirigente de los industriales, Francisco Cervantes, en la clausura del encuentro al que de los nueve gobernadores de la región sólo asistieron el anfitrión, Miguel Barbosa, y Alejandro Murat, mandatario de Oaxaca y también presidente de la Comisión Sur de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

En la sesión, Cervantes y la secretaria de Economía estatal, Olivia Salomón, coincidieron en que Puebla será clave para el desarrollo de la región al ser una entidad bisagra que conecte a los estados del sur-sureste con el centro del país.

De acuerdo con Cervantes, el Pacto Oaxaca servirá para impulsar la región cuyos índices de marginación y desarrollo económico están entre los más preocupantes de México, con 17.5 por ciento de la población en situación de pobreza extrema, lo cual contrasta con la media nacional de 7.4 por ciento.

La Agenda Estratégica Sur-Sureste integró tres análisis subregionales realizados por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

Los estudios se aterrizaron en la hoja de ruta del Pacto Oaxaca, la cual fue entregada a los secretarios de Desarrollo Económico de cada entidad de la región para su análisis, con el fin de definir la propuesta final para el Ejecutivo en las semanas próximas.

El documento señala entre los principales factores que inhiben el desarrollo las deficiencias en cobertura y calidad de servicios básicos, la insuficiencia energética para el desarrollo industrial y los elevados costos energéticos, la escasez de mano de obra calificada, conectividad deficiente y la creciente inseguridad.

Eduardo Sojo, director del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del CIDE, apuntó que se tienen que atender estos problemas para poder pensar en atraer inversión y articular una región, de forma que pueda competir no con los estados del norte o del Bajío, sino con Asia o Europa.

La Agenda Estratégica delinea 10 ejes para la región, entre los que destacan fortalecer la conexión multimodal, impulsar la educación de vanguardia vinculada con sector productivo, potenciar la capacidad energética de la zona, promover una política industria innovadora y potenciar los proyectos estratégicos del gobierno federal en el sur-sureste.

Entre esos proyectos está el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec. En entrevista previa con El Sol de México, Cervantes dijo que hay interés en construir terminales de hidrocarburos, plantas automotrices y manufactureras a lo largo del Corredor. En particular dijo que unos 18 mil millones de dólares de Taiwán están en espera de aterrizar en México.

Otro de los ejes relevantes dentro de la Agenda Estratégica es hacer del sur-sureste la región más segura del país. El presidente de la Concamin indicó que la inseguridad que priva en las carreteras, específicamente la de Puebla-Veracruz, desinhibe la inversión en esa región del país, una de las prioritarias para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Apuntó que la autopista México-Veracruz, así como los estados de Veracruz, Puebla y Tlaxcala son puntos sensibles por los asaltos y robo de hidrocarburos.

«Esto es un triángulo del mal, y no sólo en robo a transporte, sino en el huachicol y en muchas otras cosas o delitos. Hay un tiaguis por aquí cerquita, que es de lo robado», refirió el empresario mexicano.

Concluyó que el tema ya se trabaja con las autoridades federales, en particular con la Secretaría de Seguridad Ciudadana y su titular, Alfonso Durazo, quien tampoco estuvo en el evento.

 

INVERSION TAIWANESA

En la víspera, Francisco Cervantes dijo que El Pacto Oaxaca no será un intento más de los tantos que ha habido para impulsar a la región menos desarrollada del país. La prueba, dice el recién electo presidente de la Concamin, es que hay 18 mil millones de dólares de capital taiwanés, esperando permisos para aterrizar.

“Han habido muchos intentos para impulsar el sur-sureste, desde Porfirio Díaz, y no queremos que este sea un intento más”, responde a El Sol de México luego de estrechar la mano de decenas de empresarios y del propio jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, minutos después de haber sido reelecto como presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

El dirigente del organismo que representa a 110 cámaras y asociaciones selló en agosto el plan de desarrollo industrial denominado Pacto Oaxaca. Hacia un Sur Sureste del Futuro , junto con gobiernos de nueve estados y el propio presidente Andrés Manuel López Obrador.

En seis años llegarán a la región más de 100 mil millones de dólares, calculó hace seis meses el líder de los industriales. Seis meses después, Francisco Cervantes está motivado y platica de su reciente viaje a Asia para serenar a un grupo de empresarios taiwaneses que están inquietos por invertir.

“Acabo de ir a Taiwán porque se me están desesperando, hay mucho interés internacional (…) Hay ya 18 mil millones de dólares listos, esperando permisos para aterrizar”, cuenta entusiasmado.

Y no sólo es Taiwán, hay apetito de inversionistas de España, Estados Unidos, Canadá y Francia por invertir en la región.

—¿Qué falta para que esa inversión se active?

—Dos cosas nada más: tener listo el proyecto integral para ver dónde están las vocaciones de cada uno de los estados, dónde pueden invertir las industrias, y la tramitología.

El proyecto ya está listo, se desarrolló en los últimos seis meses con la UNAM, el IPN y el CIDE, y se presenta hoy en Puebla, en la Sesión Plenaria para integrar la Agenda Estratégica para el Desarrollo de la Región Sur-Sureste. Ahí estará Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia.

El tema ahora son los trámites, la liberación de permisos y la aceleración de gestiones, principalmente en el sector energético, por parte del Centro Nacional de Control del Gas Natural (Cenagas) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“Estamos teniendo problemas con alguna parte del gobierno en energía. Sólo en el sector energía, donde Cenagas y también un poco CFE no han podido liberar permisos y nos tienen a muchas industrias perdiendo muchos millones”.

Estas demoras, dice sin dar más detalles, también tienen que ver con el retraso en la presentación de los proyectos de energía del Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado, que en principio se esperaba para finales de enero. Hay proyectos parados, terminales de hidrocarburos y otros para la industria automotriz y manufacturera.

“Con el estudio (que se presenta hoy) definimos dónde vamos a acomodar a las industrias para que vengan las inversiones en conjunto y puedan servir como empresas tractoras, para construir cadenas productivas, que es el plus que va a tener este proyecto”, refiere.

Ya se identificó la vocación, necesidades y capacidades en infraestructura y de personal en ocho estados. Para Guerrero, precisa, habrá un proyecto específico en mayo, debido a que se encontró una vocación más turística que industrial.

Con estos resultados se definió un plan de inversiones en infraestructura que incluye centros logísticos a lo largo de los 230 kilómetros que abarcará el Corredor del Istmo de Tehuantepec.

“Vamos a aprovechar toda la línea de derecho de vía para poner centros logísticos con capacidad aduanal, así como ductos y fibra óptica”, adelanta a este diario.

“El Pacto fue para arrancar, y ahora el proyecto integral que vamos a presentar al Presidente y a la oficina de Alfonso Romo va a ser la directriz de qué vamos a hacer para que no vuelva a ser otro intento más”, dice Francisco Cervantes antes cortar la entrevista, porque los saludos y felicitaciones no paran.

 

Esta nota fue publicada en El sol de Puebla

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