Por un simple accidente de tránsito, el individuo identificado con las siglas  E. C. A. M.,  torció su vida al convertirse en homicida de un catedrático de la Universidad de la Sierra Sur y causarle lesiones a otro más. También truncó su carrerea de Derecho en la UABJO; ahora, cuatro años después, un juez lo sentenció a 55 años de estar bajo la sombra de terrorífico penal y al pago de 4 millones de pesos como reparación del daño.

En audiencia realizada el 6 de febrero de 2020, con los nervios de punta, E.C.A.M., escuchó el veredicto  del Tribunal de Enjuiciamiento: cumplirá una sentencia de 55 años, -35 años por el delito de homicidio calificado de Homero J. P., y 20 años por el delito de tentativa de homicidio en agravio de Fidel Erick. G. G.- imponiéndole además al pago de una multa y reparación del daño por más de 4 millones de pesos. ¡Cuatro millones de pesos!

El indiciado simplemente cerró los puños, mientras sus ojos se le humedecieron. Le cobraba caro el error en que incurrió.

ESTA ES LA HISTORIA:

Alrededor de las 22 horas del viernes 26 de febrero del 2016, los catedráticos de la Universidad de la Sierra Sur (Unsis) Homero y Fidel Erick se dirigían a la ciudad de Oaxaca procedentes de Miahuatlán de Porfirio Díaz en un vehículo marca Volkswagen tipo Bora, con placas de circulación 872-SFK de la Ciudad de México.

Al llegar al paraje “La Esperanza” en jurisdicción de San Simón Almolongas, sobre la carretera Federal 175, el conductor frenó para pasar un tope, por lo cual una camioneta Nissan, doble cabina y color rojo, manejado por E. C. A. M.,   se impactó en la parte posterior.

El profesor Fidel tomó una foto del accidente, lo que molestó al conductor que los había chocado, quien sacó una pistola y les disparó. El sujeto, huyó en su camioneta lo que provocó que chocará nuevamente metros más adelante.

Policías detuvieron al presunto responsable, quien dijo ser originario de Miahuatlán y estudiante de la carretera de Derecho en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

Los dos catedráticos fueron auxiliados y trasladados al hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social en Miahuatlán.

Después de ocho días de agonía, Homero falleció, mientras que Fidel Erick tardó meses en recuperarse de las lesiones infringidas. En tanto, E. C. A. M.,  siguió su proceso penal tras las rejas. Tras larga y angustiosa espera, por fin conoció el veredicto al ser sentenciado a 55 años de cárcel y al pago de 4 millones de pesos como reparación de los daños.

 

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