Los señalamientos de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, evidencian que existe una intencionalidad política para lastimar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE) y lograr una subordinación este, aseguró Lorenzo Córdova Vianello.

“Lo que si me preocupa es que esos planteamientos y esos posicionamientos lo que sí evidencian es que hay una intencionalidad política de incidir en la autonomía de la autoridad electoral, de lastimar esa autonomía”, dijo.

El consejero presidente del INE aseguró que existe un grupo que reiteradamente ha presentado iniciativas y propuestas que buscan con toda claridad una captura y subordinación política del órgano electoral por “quienes tienen un escaso compromiso democrático y una intencionalidad política”.

Hace unos días Irma Eréndira Sandoval cuestionó la reelección anticipada del Secretario Ejecutivo, asegurado que no era de demócratas este tipo de acciones y pidió a Lorenzo Córdova escuchar al único consejero que hoy representa a México.

“No es de demócratas, señor Lorenzo Córdova. ‘Sea valiente’: escuche bien al único consejero electoral del INE que hoy nos representa a todos los mexicanos. Mi reconocimiento a José Roberto Ruiz por su valor y dignidad”, dijo Irma Eréndira Sandoval en su cuenta de Twitter.

En entrevista el consejero presidente se dijo extrañado de que la funcionaria utilizara sus redes sociales con la responsabilidad que le confiere su cargo como servidora pública y en especial cuando sus expresiones son fuera del ámbito de su competencia.

Córdova Vianello recordó a la Secretaria de la Función Pública que su competencia se limita exclusivamente a las instancias del gobierno federal; por lo que, así como el INE respeta su ámbito de competencia, ella también debe respetar.

“Me extraña mucho que no ejerza, como mandata la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la responsabilidad que supone el cargo que tiene el uso de las redes sociales, sobre todo cuando se expresa de temas en los que no tiene competencia”, dijo

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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