La halitosis, comúnmente conocida como mal aliento, es una condición que todos podemos padecer en algún momento de nuestras vidas, y que da una muy mala impresión.

La halitosis patológica puede tener muchas causas, desde nasales, paranasales y laríngeas.

Existen dos tipos de halitosis, la fisiológica y la patológica. La fisiológica depende de factores orales no patológicos, es decir, externos. Y ésta resulta la más fácil de combatir, pues son elementos sobre los cuales tenemos control. La halitosis patológica puede tener muchas causas, desde nasales, paranasales y laríngeas. También puede ser el síntoma de enfermedades digestivas, respiratorias, neurológicas o sistémicas.

Para ayudarle a tu boca a tener un olor agradable, al menos una vez al año realiza una limpieza dental profunda. Con ello no sólo eliminarás la posibilidad de tener caries, sino que extraerás sarro y pequeños restos de comida minúsculos que se alojan en nuestras encías y cavidades y pueden cooperar con el mal olor.

Te dejamos una lista de remedios caseros que pueden ayudarte:

Utiliza hilo dental y cepilla la lengua. Esto último poca gente lo hace, pero el no hacerlo es equivalente a no lavarse la boca. Cualquiera que lea esto y que sufra de halitosis, resolverá su problema con un buen cepillado de dientes y de lengua (usar cepillo suave). Algo que también es muy útil, es el enjuague bucal.

No permanezcas más de tres horas sin ingerir ningún alimento. Un estómago vacío es un gran amplificador de olores, especialmente los poco agradables

Después de comer mastica un pedacito de limón con todo y cáscara

Mastica hojas de menta (puedes traer algunas contigo), son poderosísimas para eliminar el mal aliento

Para evitar la halitosis se deben lavar los dientes después de cada comida y tener en la oficina siempre un cepillo y una pasta.

Lo malos hábitos como el cigarro y el alcohol también contribuyen a tener un mal olor en la boca. Por eso debes eliminarlos y limitarlo en el caso del alcohol, cuyo abuso también representa un riesgo para la salud.

Si el mal aliento en verdad representa un problema para ti y se presenta de manera constante, quizá también sea conveniente que vigiles lo que comes, pues alimentos fuertes como el ajo y la cebolla contribuyen a la halitosis.

Si sientes que tienes la boca seca (lo cual es un factor que también favorece la halitosis) prueba beber agua con frecuencia, hecho que te beneficiará de manera integral; tomar agua con cítricos, pues son grandes eliminadores de olores al tiempo que estimulan la secreción de saliva; o mascar chicle pero sin azúcar.

Consume tés herbales. Sus propiedades combaten el mal aliento de manera muy efectiva, especialmente el perejil, hierbabuena, clavos de olor, eucalipto, salvia y romero. Puedes hacer infusiones hirviéndolas durante 15 minutos y colando posteriormente

Nuestro aliento también deja impresiones de nosotros así como nuestro aspecto físico, nuestra manera de hablar y de comportarnos. Ponle atención antes de que los demás también lo hagan y pueda influir negativamente en tu trabajo o en tus relaciones personales.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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