El crítico literario, filósofo, académico y profesor Francis George Steiner (Neuilly-sur-Seine, Francia, 1929), mejor conocido como George Steiner, falleció esta mañana en su casa de Cambridge, Inglaterra a los 90 años de edad.

Dejó un legado de más de 20 libros de ensayo acerca de distintos temas como la obra de Martin Heidegger y Homero, así como la importancia de Antígona en el pensamiento occidental.

José Gordon escribió hace unos minutos en su cuenta de Twitter:

Fallece el gran George Steiner (palabras que nos dio):»Una relación humana se puede destrozar con una palabra incorrecta. Una sola palabra puede abrir una inmensa oscuridad. El lenguaje es el instrumento de la gracia y de la destrucción del ser humano. El diablo debe ser un gran lingüista».

La noticia fue confirmada por su hijo, el doctor David Milton Steiner, a The New York Times, en cuyo suplemento colaboraba.Steiner fue docente de la Universidad de Cambridge y durante 20 años fungió como profesor de Literatura comparada en la Universidad de Ginebra, en la cual fue reconocido con el título de profesor emérito.

Además de académico, cuenta con una gran obra de narrativa en la cual destacan libros: El año del señor (1964), El traslado de A. H. a San Cristóbal (1981), Prueba y tres parábolas (1992), y Las profundidades del mar y otra ficción (1996).

Steiner también fue parte de distintos programas de radio y televisión de la BBC de Inglaterra, donde discutió y debatió con otros expertos una variedad de temas como Freud y el psicoanálisis, el semitismo de T.S. Eliot, y el legado de la teoría francesa.

Formó parte de una generación de críticos literarios, junto con otras figuras como Harold Bloom (fallecido en octubre del año pasado), que discutió ampliamente el canon del arte occidental y que se pronunció para criticar al New Criticism de los años cincuenta, el posestructuralismo y la deconstrucción de los años sesenta.

Entre las distinciones que recibió George Steiner a lo largo de su carrera se encuentra el Premio Truman Capote de la Universidad de Stanford, el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, el Premio Internacional Alfonso Reyes, el Guggenheim Fellowship y el título de Caballero de la Legión de Honor de Francia.

 

 Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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