Un avión con unos 200 estadunidenses a bordo procedentes de la ciudad china de Wuhan, epicentro de la epidemia del nuevo coronavirus, aterrizó este miércoles en una base militar en Riverside, California.

Los pasajeros evacuados por el gobierno de Estados Unidos serán seguidos de cerca por las autoridades sanitarias del país, que controlan a su desembarco la eventual presencia de síntomas

 Esta nota originalmente se publicó en La Jornada

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