MADRID.

El líder opositor venezolano Juan Guaidó llegó la tarde del sábado a Madrid, donde celebrará un mitin, pero no será recibido por el presidente del gobierno, el socialista Pedro Sánchez, lo que desató una tormenta política en el país.

Reconocido como presidente encargado de Venezuela por medio centenar de países, entre ellos España, Guaidó sí se reunirá con la ministra de Exteriores, Arancha González, en un encuentro en la institución Casa de América y no en la sede del ministerio.

Antes de eso, sostuvo un encuentro con el líder de la oposición conservadora (Partido Popular, PP), Pablo Casado, quien aprovechó para criticar a Sánchez por «no recibir al presidente legítimo de Venezuela», un hecho que irritó al entorno de Guaidó y a Washington.

Llegado en medio de una gira europea, a Guaidó lo acompañaban en Madrid simpatizantes y opositores venezolanos radicados en la capital española, como Lilian Tintori, esposa del líder Leopoldo López refugiado en la residencia del embajador español en Caracas, y Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas.

En su primera reacción a la polémica generada, Sánchez evitó pronunciarse directamente sobre la falta de un encuentro con Guaidó, pero mostró su compromiso con una salida por «la vía democrática» a «una crisis compleja, que va a exigir de diálogo» en Venezuela, en declaraciones a periodistas desde la región de Valencia (este).

«Siempre hemos apoyado a la oposición venezolana y lo que queremos es que se celebren unas elecciones rápidas en Venezuela», dijo Sánchez, recordando, por ejemplo, el caso de Leopoldo López.

El ministro de Fomento, José Luis Ábalos, muy cercano a Sánchez, alegó en una entrevista este sábado al diario La Razón que España defiende una «solución democrática equilibrada» y por tanto debe evitar «una posición beligerante» contra el régimen de Maduro.

‘Saludo’ a la vicepresidenta venezolana

Para marcar la diferencia, Pablo Casado acompañará a Guaidó a los encuentros que este sostendrá en la tarde del sábado con el alcalde y la presidenta regional de Madrid, ambos del PP (derecha), quienes le rendirán honores de jefe de Estado.

Casado instó el viernes a Sánchez a definir «de qué lado está»: si con el presidente Nicolás Maduro o con Guaidó, quien llegó a España tras verse con el primer ministro británico, Boris Johnson, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron.

Casado ha vinculado la postura a la entrada al gobierno del partido de izquierda radical Podemos, que en el pasado mostró su simpatía y tuvo relaciones con el chavismo.

Su líder y vicepresidente segundo del ejecutivo Pablo Iglesias se limitó a calificar a Guaidó de «dirigente muy importante de la oposición».

No obstante, la ministra de Exteriores reafirmó este sábado que Madrid lo reconoce como «presidente encargado».

El ambiente se enrareció aún más cuando el ministro Ábalos reconoció haber hablado el lunes en el aeropuerto de Madrid con la número dos del gobierno de Maduro, Delcy Rodríguez, que tiene prohibido viajar a la Unión Europea.

Según su propio relato, Ábalos acudió al aeropuerto a recibir al ministro venezolano de Turismo, que es su amigo, y este le pidió que «saludara» a la vicepresidenta, quien viajaba en el mismo avión privado y seguiría en dirección a Turquía.

«Y eso hice, saludarla. Por lo tanto, no hubo tal reunión. Le recordé que no podía entrar en suelo español dadas las sanciones de la Unión Europea», señaló Ábalos.

Ábalos buscó «evitar una crisis diplomática y lo ha logrado», se congratuló Pedro Sánchez, mostrándole su «respaldo» ante el llamado de la oposición a que renuncie.

Contacto con la diáspora

Guaidó, quien se proclamó presidente encargado de Venezuela hace un año y fue reconocido como tal por medio centenar de países, violó una prohibición de salir de su país para iniciar el periplo europeo en busca de apoyos para revitalizar su pulso por el poder con Maduro.

Tras visitar Londres, Bruselas, Davos y París, este ingeniero de 36 años llegó a Madrid, donde ofrecerá un mitin a partir de las 18H00 locales (17H00 GMT) que se espera multitudinario en la Puerta del Sol, en pleno centro de la capital de España.

Este país europeo, uno de los destinos preferidos por los venezolanos que han abandonado su país por la crisis (4.6 millones desde 2015, según la ONU), alberga a unos 324 mil venezolanos, según cifras oficiales de 2019.

 Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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