Una mamá británica tenía la sospecha de que su hija tenía algo grave a pesar de que los médicos le dijeron que no y solo le recetaran paracetamol.

A pesar de la insistencia de Angela Bain para que descubrieran qué tenía la pequeña Amy Lornie, de 5 años, los médicos tardaron mucho en ayudarla.

De hecho, para cuando descubrieron que en realidad se trataba de un tumor cerebral ya era demasiado tarde. Ello provocó que falleciera al poco tiempo, de acuerdo a medios locales.

Foto: Facebook @angela.bain85

Angela ha compartido su experiencia para crear conciencia entre los padres de exigir nuevos diagnósticos cuando no ven mejoría en sus hijos; además de pedir a los médicos escuchar las preocupaciones de los padres.

Ella ha iniciado también una petición y en entrevistas ha relatado lo que sucedió con su pequeña hija.

En abril de 2019, Angela notó que Amy había perdido el apetito, tenía vómito constante, mareo y dolor de cabeza.

Al principio le enviaron paracetamol para el dolor, después pensaron que se trataba de una infección urinaria o de intolerancias alimenticias, pero Angela pensaba que había algo más.

Foto: Facebook @angela.bain85

Pasó mucho tiempo antes de que le realizaran una resonancia magnética y comprobaran las peores sospechas de su madre: tenía un tumor cerebral.

Lamentablemente, ya era muy tarde. El diagnóstico no era favorable y sus padres decidieron desconectarla luego de 5 meses de sufrir dolores terribles.

Lo peor de todo es que un oncólogo le dijo que si el tumor hubiera sido detectado desde el inicio, Amy habría tenido 88% de probabilidades de vivir luego de un tratamiento con quimioterapia o radioterapia.

Ahora su mamá busca crear conciencia para evitar más casos como el de Amy.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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