El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) está dispuesto a colaborar para cuidar los datos personales en la eventual transferencia de bases de datos biométricos desde elInstituto Nacional Electoral (INE) hacia la Secretaría de Gobernación (Segob) para la elaboración de la cédula de identidad.

Así lo afirmó el comisionado Joel Salas, quien advirtió que «todo se debe realizar con transparencia total observando los principios y deberes que rigen nuestra Ley de Protección de Datos Personales, conforme a lo establecido en la Ley General».

En un video subido a sus redes sociales afirmó que no hay duda de que «se le debe garantizar el derecho a la identidad a todas las y los mexicanos, pero sin que esto vulnere los datos personales».

Para ello, dijo que el INAI está dispuesto a aportar conocimiento y personal que garantice un manejo adecuado de los datos.

«En este diálogo, el INAI, el organismo constitucional autónomo del Estado mexicano responsable de la tutela del derecho a la protección de datos personales, puede aportar desde su conocimiento técnico y especializado en aras de que se construya un solo documento de identidad que permita facilitarle la vida a los mexicanos, como puede ser la atención a muchas veces los engorrosos trámites que tienen los tres niveles de gobierno», expresó Salas.

Recordó que ayer la Segob solicitó de manera formal al INE que le entregara los datos biométricos de los mexicanos inscritos en el padrón electoral.

«Estamos hablando de los datos personales de más de 88 millones de mexicanos», enfatizó el comisionado.

Salas explicó que la ley general y federal de Transparencia, así como la Ley de Protección de Datos Personales protege la identidad y los datos biométricos de los mexicanos, por lo que debe cumplirse con las medidas allí mandatadas.

«Desde el INAI, estamos abiertos a la colaboración para que el diálogo continúe con miras a tener una cédula única de identidad como planteó hoy el propio Consejo Consultivo del INAI, hay al menos dos cuestiones que se deben abordar: primero, la pertinencia de la base y los datos a tratar, su evaluación de impacto y segundo, el posible origen de esos datos, ya sea desde el INE o de otras bases de datos», dijo.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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