Según un estudio de la startup mexicana Qualtrium, respaldado por datos del Inegi, el Banco de México y la Asociación Mexicana de Capital Privado, en México existen alrededor de 250 mil empresas que facturan entre 25 y 500 millones de pesos, la mayoría de ellas de origen familiar. Sin embargo, menos de la mitad de estas empresas cuenta con financiamiento formal (es decir, de instituciones financieras como bancos o sofomes) y menos del uno por ciento ha recibido inversión por parte de fondos de capital de crecimiento.

Más aún, de acuerdo a datos del Banco Mundial, México ocupa el último y penúltimo lugar dentro de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico en crecimiento de la productividad en los últimos 15 años y crédito al sector privado no financiero, respectivamente. Y el bajo crecimiento en productividad no es un asunto aislado, pues según datos del Banco de México, nueve de cada 10 créditos que se dan en el país a empresas pequeñas y medianas son menores a 2.5 millones de pesos, y la mayoría son destinados a proveer liquidez de corto plazo, y no a proyectos de inversión productivos.

Estos datos apuntan a que en México existe una evidente desconexión entre empresas privadas y el sector financiero y profesional, argumenta Qualtrium. “Para que las empresas mexicanas puedan ser más productivas, es necesario que inviertan en tecnología, capacitación y mejoras de procesos. Y para lograr eso, requieren acceso a capital de crecimiento con términos flexibles, costo competitivo y vencimientos de mayor plazo”, opina uno de los fundadores de Qualtrium.

Algunos emprendedores mexicanos ya se han dado cuenta de este problema y lo quieren resolver, pues el hecho que miles de empresas medianas estén empantanadas en sus esfuerzos por crecer frena el desarrollo de la economía. La propia Qualtrium es un ejemplo de este tipo de emprendimientos. La startup fundada por jóvenes mexicanos quiere impulsar el otorgamiento de créditos más grandes y enfocados en proyectos productivos de mediano y largo plazo, así como masificar las inversiones de capital de crecimiento. Para lograr su visión, Qualtrium está construyendo una comunidad de empresas familiares con el fin de ayudarlas a conectar con las herramientas que requieren para volverse más productivas y crecer de manera saludable.

 

 Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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