El Carnaval de Venecia es considerado como uno de los festivales más importantes del mundo por su gran colorido, trajes extravagantes, su misticismo y por supuesto los bailes antiguos; dicha celebración se remonta al año de 1296 cuando la fiesta fue declarada festivo al día precedente al de la Cuaresma.

Hoy en día la popularidad del carnaval evoca fiestas populares de la región en donde conjugan diferentes tradiciones, vestimentas y colores que invitan a propios y extraños a la ciudad véneta.

Este encuentro cultural se celebra del 8 al 25 de febrero en los canales más importantes del lugar, los cuales forman parte de los numerosos eventos y manifestaciones en las plazas de la ciudad.

Vuelo del ángel

El espectáculo imperdible dentro del carnaval es el “Volo dell’Angelo” (vuelo del ángel), el cual es una acrobacia con artistas previamente entrenados que hacen un descenso por la cuerda partiendo desde lo más alto del Campanario de San Marcos y llegando al Palacio Ducal.

Antiguo carnaval inclusivo

El carnaval fue en un inicio una fiesta comunal en donde la nobleza y la plebe se mezclaban durante una noche y para evitar alguna discriminación todos portaban máscaras con colores llamativos que ocultaba su clase social, aunque también era una perfecta excusa para los amantes prohibidos para bailar en sociedad sin ser señalados.

Días de descontrol

Luego de ver que el anonimato era conveniente para las altas esferas sociales, este festival se fue expandiendo en su duración y los jóvenes nobles aprovechaban la situación para enamorar a las doncellas y beber en cantinas o prostíbulos.

Casi desaparece

Cuando el carnaval alcanzó su máximo esplendor las malas noticias opacaron su brillo pues durante el siglo XVIII se replanteó suspender la fiesta, esto, debido a que la decadencia y la falta de ingresos a la ciudad habían mermado tras el descubrimiento de América y el cambio de ruta de la seda; lo que provocó la poca afluencia de barcos que compraban víveres para sus grandes expediciones.

A Napoleón le horrorizaba el festejo

Durante 1797 el militar Napoleón Bonaparte prohibió el carnaval ante el temor de posibles conspiraciones; se dice que le atemorizaba que rebeldes quisieran matarlo, pues al ver tantas máscaras sin saber la identidad de la gente, aseguraba que estos ocupan el bullicio de la gente para conspirar contra su persona.

 Esta nota originalmente se publicó en El Heraldo de México

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