A un año de la explosión de Tlahuelilpan, Hidalgo, donde fallecieron 137 personas, el gobierno federal anunció la inversión de 75 millones de pesos en proyectos productivos y apoyos a la creación de infraestructura.

En la ceremonia de conmemoración, Carina Arvizu, subsecretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda, aseguró que continuarán los apoyos para la región de Tlahuelilpan y Tlaxcocapan.

«Se contempla hacer una inversión histórica para esta zona de cerca de 75 millones de pesos. De esta forma buscamos construir un mejor futuro para sus familias”, aseguró ante familiares de fallecidos y autoridades de Hidalgo.

La subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Diana Álvarez Maury, lamentó el accidente, por el cual 150 personas fueron afectadas, y consideró que el homenaje sirve para remembranza, sensibilización y para concientizar a la población sobre la pobreza, la falta de oportunidades y la corrupción, causas que, consideró, motivaron a los fallecidos y heridos a acudir a la toma clandestina de Petróleos Mexicanos (Pemex).

«Un análisis más hondo de la causa de la tragedia nos dirige a los problemas estructurales que aquejan al país, y que representan un enorme desafío, porque en la base de tragedias como ésta se encuentran la corrupción, impunidad, desigualdad, falta de oportunidades y el olvido por parte de gobiernos”, expresó.

El coordinador nacional de Protección Civil, David León Romero, hizo un llamado a la población para que no participe en el delito del huachicol, ante los riesgos evidenciados con la tragedia.

Señaló que se han atendido, en 2019, miles de tomas clandestinas descontroladas y 100 evacuaciones en las que han estado en riesgo dos mil personas.

 

LAS PRUEBAS

Diana Álvarez Maury, subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, aseguró que se puede construir el memorial de las víctimas, aunque continúen abiertas las carpetas de investigación, debido a que las fiscalías, general y de Hidalgo, cuentan con todas las pruebas recabadas.

«Las fiscalías y las autoridades judiciales siguen con los procesos, pero ya tienen todas las pruebas y es independiente a este predio. El fiscal tuvo a bien desasegurar, eliminar el aseguramiento para que pudiera ser adquirido y que en un futuro próximo podamos iniciar las obras”, dijo.

La funcionaria declaró que ya existe una propuesta de memorial por parte de los familiares, y de acuerdo con Román Meyer Falcón, secretario de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, “no era un memorial difícil de construir, y que él consideraba que en mes, mes y medio, una vez empezadas las obras, podría concluir”.

Sin la presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador ni de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, se informó que el gobierno federal continuará apoyando a las víctimas y a la comunidad afectada.

 

PRIMERA PIEDRA

Durante la colocación de la primera piedra del memorial que recordará a los 137 muertos y a los 13 sobrevivientes de la tragedia del 18 de enero de 2019 en Tlahuelilpan, Diana Álvarez Maury, llamó a dejar de estigmatizar a la población que protagonizó la tragedia.

«Estos mexicanos y sus familiares han sido objeto de juicios y estigmatización por parte de quienes en la distancia sólo han sido capaces de explicar el acontecimiento como un accidente donde un grupo de personas estaba cometiendo algo ilegal y que debían asumir  las lamentables consecuencias”, indicó.

Consideró que dicha lectura es incompleta, porque “para quienes hemos estado cerca de las familias que sufrieron la pérdida de sus seres queridos, no nos basta esa explicación pues una mirada empática y solidaria nos impide condenar a las personas que estuvieron ahí”.

«Hoy nos hemos reunido en este lugar para dar una nueva lectura a nuestra historia y generar esperanza para nuestros hermanos que aun experimentan dolor. Este día iniciamos simbólicamente la construcción de un Memorial colectivo como expresión de un compromiso y una oportunidad para la reconciliación”, expresó la funcionaria federal.

 

“AQUÍ TODO SIGUE IGUAL O PEOR”: FAMILIARES DE LAS VÍCTIMAS

Contrario a la versión del gobierno federal, familiares de víctimas de la explosión en el ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguraron que a un año de la tragedia nada ha cambiado y siguen viviendo en un “pueblo fantasma”, sin oportunidades laborales ni de crecimiento.

3 varones perdieron en la explosión en la familia de Magdalena García: su esposo, su hijo y su yerno

Raúl Linares perdió a tres sobrinos.

Mientras hacía un hueco con una pala para colocar una cruz de madera dedicada a su sobrino Óscar Linares Peña, dijo que las circunstancias continúan haciendo que los jóvenes se dediquen al huachicol y al robo, ante la falta de empresas que quieran colocarse en su municipio.

«El mismo pueblo sigue fantasma. No llegan empresas para trabajar. Muchos tienen que irse lejos”, agregó. “Hay gente que no tiene trabajo y ahorita la juventud más que nada es la que se va a eso (huachicol) lo que los orilla a meterse en la delincuencia, son los que más sufren”.

Las mujeres que perdieron a sus hombres dicen que han tenido que convertirse en sustento de sus familias, como Magdalena García Martínez, quien perdió a su esposo Aurelio Nando Vaquero, a su hijo José Manuel Nando y a su yerno Justino Benítez, por lo que dijo que se ha tenido que apoyar en los gastos de sus nietos y a su hija, que quedó viuda.

«Ha sido un año muy difícil, porque no nada más murió mi esposo. Yo me tuve que hacer cargo de mi hija y de mis dos nietos, aparte de mis dos hijos. Si uno tiene un hombre en casa es una ayuda, por lo menos uno se hace fuerte, pero al perder a tres hombres de un solo golpe, es muy doloroso”.

Guadalupe Acosta interpretó Amor Eterno para su tío Leonés Acosta, quien, dijo, la apoyó en su negocio de karaoke y ahora le dedicó su primer disco.

Platicó que su tío fue por combustible el día que murió y después de la explosión tardaron tres meses en identificar su cuerpo.

 

Las mujeres que perdieron a sus esposos, hermanos o hijos dicen que han tenido que convertirse en el sustento de sus familias. Foto: Mateo Reyes

 

“AHORA VIVIMOS EN UN PUEBLO TRISTE, DECAÍDO E INSEGURO”

Con tristeza es como Euloquio Godínez percibe Tlahuelilpan desde su negocio para lustrar zapatos, pero no es el único, la mayoría de los vecinos aseguran que el municipio no es el mismo que antes de la tragedia del 18 de enero de 2019.

Cecilia Vázquez, vecina de Tlahuelilpan, también dice que ella siente “el pueblo triste, decaído, pues ya no es igual que antes, antes era alegre, había muchas cosas aquí que se hacían, eventos y ahora ya no, la fiesta ya no la sentí igual”.

En el mismo sentido se expresó Montserrat Cruz: “Ya no son las mismas personas que salían, le echaban ganas o así, hay personas que se decaen mucho por la pérdida de sus familiares”, platicó.

 

Don Euloquio platica que la tragedia de hace un año impactó la vida de toda la comunidad, la cual no se ha recuperado de la explosión. Foto: Especial

 

Euloquio Godínez recordó que el día de la explosión “escuchábamos ambulancias, todo eso, ahora sí que salimos afuera, se veían las llamaradas, y enseguida ya me metí a ver en la tele que salió el reportaje”.

Tras la tragedia, algunas familias se desintegraron, el comercio disminuyó en la región, dejó de escucharse sobre el robo de hidrocarburo, pero la inseguridad se detonó.

Don Euloquio comentó: “Eso de los robos la mera verdad sí ha aumentado, esos chavos que andaban en eso del famoso huachicol son los que ahora se dedican al robo”.

 

CONSTRUYEN NICHO CON DINERO QUE RECIBIERON DEL GOBIERNO

» Yo no veo futuro para mí pueblo, aquí no hay empleo, no hay nada”, señaló doña Paulina Mejía Pérez, vecina de San Primitivo, comunidad en la que la noche del 18 de enero de 2019 ardió una toma clandestina para la extracción de hidrocarburo en un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) que atraviesa por Tlaxcoapan, en los límites con el municipio de Tlahuelilpan.

En la tragedia la mujer perdió a un hijo, Adán Darío Hernández Mejía; a su nuera, Karina Ugalde, y a su nieto Gerardo Hernández. Evocar la pérdida de sus tres seres queridos inevitablemente le sigue provocando llanto, porque es una gran pérdida.

Ayer acudió al campo de alfalfar donde ocurrió la tragedia, a visitar la capilla que construyeron con los 15 mil pesos que el gobierno federal les entregó como apoyo a los deudos de las víctimas del siniestro y en la que recuerdan a su hijo.

3 familiares perdió en la tragedia doña Paulina Mejía Pérez, quien a sus 72 años se hace cargo de sus nietos

A la zona cero acuden familias y amigos de los fallecidos. Unos llegan a pie, otros en carro. Ponen música de banda, de esa que en vida disfrutaban sus seres queridos. Frente a los nichos, algunos beben cerveza y brindan por quienes ya no están.

De acuerdo con la mujer, los 15 mil pesos fueron el único apoyo que recibieron de autoridades. Pese a esto no se queja, no solicita nada, aunque admite que su preocupación son los hijos que quedaron en orfandad. Niños de 10 y 13 años, además de un adolescente de 16 años.

15 mil pesos otorgó el gobierno a los familiares de las víctimas para apoyarlos después de la explosión

De Adán Darío, la mujer lo evoca como un hijo trabajador, padre de familia responsable, dedicado a la venta “de animalitos. Los criaba para después venderlos”.

De la tragedia, doña Paulina señaló que ésta trajo tristeza al pueblo, pero en su caso dice que su salud desmejoró. “He estado muy mal desde que ocurrió esto. También la edad, pero la tristeza empeora los males del cuerpo”.

Pese a todo, la mujer de 72 años reflexiona que la vida tiene que continuar. “Tenemos que echarle ganas a la vida”.

 

 

Doña Paulina Mejía mandó construir un nicho para recordar a su hijo, a su nuera y a su nieto, quienes fallecieron en la explosión que se registró hace un año. Foto: Especial

 

 

 Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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