CIUDAD DE MÉXICO

Los sistemas de comunicación militar se deben modernizar con el avance tecnológico, para responder a las necesidades de las Fuerzas Armadas del país, afirmó el director de la Escuela Militar de Transmisiones, coronel José Luis Trujano Acevedo, durante el inicio de los festejos por el 95 aniversario de este plantel.

«Siempre debemos estar seguros que los sistemas de comunicaciones jamás se extinguirán, más por el contrario, se irán fortaleciendo a pasos agigantados de las manos del avance tecnológico mundial, motivo por el cual los exhorto a no quedarnos inertes ante la demanda intelectual y de enlace que exige nuestro instituto armado”, dijo el mando.

El subsecretario de Defensa Nacional, general Dagoberto Espinosa Rodríguez, encabezó este jueves la Ceremonia de inauguración con motivo de los festejos por el XCV aniversario de la creación de la Escuela Militar de Transmisiones 1925-2020.

En la explanada principal del plantel militar, ubicado en el Campo Militar número 1-H de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en Los Leones Tacuba, el director del plantel, coronel Trujano Acevedo, llamó a los cadetes a prepararse para responder a las necesidades del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos.

«Es importante prepararnos para el servicio a la patria, por lo anterior estamos comprometidos a prepararnos día con día, con toda la dedicación, con todo el esmero, bajo el cobijo de nuestra querida alma mater”, agregó el ingeniero en transmisiones militares.

La Escuela Militar de Transmisiones se fundó el 1 de marzo de 1925, baja la presidencia de Plutarco Elías Calles, y bajo a administración del general Joaquín Amaro Domínguez, como ministro de Guerra y Marina.

En la dirección del Heroico Colegio Militar, en Popotla, el director del plantel, general Manuel Mendoza Saravia, creó de manera experimental la Escuela Telegráfica Militar, para dejar de contar con personal civil para esas tareas.

A lo largo de su historia, el plantel ha ocupado siete diferentes sedes y ha cambiado de nombre en cinco ocasiones, hasta ocupar su sede y denominación actual.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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