Torneo número 45. Cruz Azul volvió a la cancha para intentar sembrar la semilla de un título que se le ha negado desde 1997. Se topó con un Atlas resiliente, que vino de atrás para vencer 1-2 en el Estadio Azteca con un gol tardío que fastidió a una afición que ya no tiene tolerancia.

Los seguidores de Cruz Azul aparecieron con desconfianza. Una vez más ilusionados, pero sin someterse ante la tambaleante autoridad que genera este equipo, que de cualquier forma pudo arrebatar de las gradas una alegría tempranera, con un golazo de Elías Hernández, quien clavó en la pelota en el ángulo con un tiro desde fuera del área. La Máquina pudo ampliar su ventaja con un doble remate de Pablo Aguilar, primero al poste y luego a un costado. Ahí comenzó el enredo.

Siboldi optó por una línea de tres y otras novedades: Alexis Gutiérrez de inicio, en el medio campo, y el muy sonado Santiago Giménez, hijo del ‘Chaco’, ídolo de la afición cementera. Pero su estrategia se descompuso tras una expulsión polémica, más errática que discutible, a Orbelín Pineda en una entrada accidental.

Con inferioridad, Roberto Alvarado se vio obligado a retroceder a la lateral, y de su inexperiencia como zaguero cayó el empate. Un centro desde el sector izquierdo terminó en los pies del debutante Jeremy Márquez, quien de zurda pulverizó la meta de Jesús Corona.

Los cementeros intentaron tomar el control del duelo ya con 10 en el campo, al inicio del segundo tiempo. Pero no hubo la más mínima creatividad para inquietar a la zaga tapatía. La parte complementaria terminó siendo un simple trámite, que aprovecharon los rojinegros para canjearlo por un triunfo. Al 87’, Ignacio Jerladino remató de zurda dentro del área, y tumbó lo que quedaba del desconcierto de Cruz Azul que salió recriminado por su afición.

Al finalizar el encuentro, el estratega cementero Robert Dante Siboldi se mostró molesto por la expulsión polémica de Orbelín Pineda, y aseguró que el equipo se levantará.

«No sé cuál fue la apreciación del árbitro, y por lo menos la tenía que haber revisado. Pero independientemente de lo que haya sido el arbitraje, el equipo hizo un gran esfuerzo y estamos tranquilos. Todos esperábamos un triunfo, pero dadas las circunstancias no lo pudimos lograr. Tenemos que seguir trabajando y acentuar lo que hicimos bien, porque saco muchas positivas de lo que se hizo hoy cuando estábamos 11 contra 11”, comentó.

 

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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