La escritora chilena Mónica Echeverría falleció el pasado viernes a los 99 años de edad. La comunidad política y cultural de su país natal se unió con pesar al suceso.

Mónica Echeverría, dramaturga y profesora, fue una férrea defensora de los derechos humanos y una de las feministas que integró el movimiento Mujeres por la Vida durante la dictadura de Augusto Pinochet, y comunicaba a través de su portal Prensa Latina.

La escritora, a pesar de su avanzada edad y complicaciones de salud, estuvo comprometida con el amplio movimiento social que ocurre en Chile desde el mes de octubre del año pasado. Su activismo y justicia social fue impulsor de su carrera artística y su voluntad como ser humano.

Entre sus obras más sobresalientes figuran Antihistoria de un luchador (1993), biografía del sindicalista Clotario Blest, Cara y sello de una dinastía (2005), obra que narra la historia de la familia del oligarca Agustín Edwards y Yo, Violeta (2010), biografía de la icónica artista Violeta Parra.

«La diputada comunista Carmen Hertz, calificó a Echeverría como «lúcida escritora, integrante de Mujeres por la Vida, bastión de resistencia femenina antidictatorial, vivió su tiempo con rebeldía, coraje y compromiso”.

La agencia de noticias local señaló que la escritora murió en su residencia en la capital chilena, tranquila y junto a sus más allegados.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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