CIUDAD DE MÉXICO.

El Porsche Taycan 2020, cuyo nombre significa caballo joven enérgico, es el primer vehículo cien por ciento eléctrico de la firma de Stuttgart. Presentado como Mission E Concept en el Salón de Frankfurt de 2015 y como modelo de producción a mediados del pasado octubre, abre un nuevo capítulo en la historia de la marca.

La carrocería de cuatro puertas del Taycan, de 4.96 metros de largo, 1.96 de ancho y 1.37 de alto, fue cuidadosamente esculpida en el túnel de viento para conseguir un coeficiente aerodinámico de 0.22, y gracias a que las baterías están ubicadas en el centro del auto, el conjunto presume de un centro de gravedad aún más bajo que el 911.

La cajuela ofrece un volumen de 366 litros, pero también cuenta con uno delantero que añade otros 81 litros para elevar la suma hasta los 447 litros. El auto está construido sobre una plataforma eléctrica de baja altura para dar un toque de deportividad al modelo.

Sus diseñadores explican que la ausencia de un motor de combustión les permitió rebajar la altura y acentuar la inclinación del cofre, lo que a su vez contribuye a reforzar la característica silueta de los faros. De hecho, el frontal es tan bajo que recibió un nuevo sistema activo de amortiguadores que consigue reducir la altura de la carrocería en 22 milímetros.

El interior cuenta con tecnología avanzada y una gran habitabilidad al prescindir del túnel de transmisión central, en donde destaca un cuadro de instrumentos digital con una pantalla de 16.8 pulgadas. Para manipular el sistema de infoentretenimiento y el aire acondicionado, la consola central equipa dos pantallas de 10.1 y 8.4 pulgadas respectivamente.

Los interiores cuentan con una amplia gama de amenidades para adaptarse al camino

Para catapultar los cerca de 2,295 kilogramos que el Taycan registra en la báscula de cero a 100 km/h en 2.8 segundos y desarrollar una velocidad máxima limitada electrónicamente de 260 km/h, los ingenieros de Porsche instalaron un tren motriz compuesto por dos motores eléctricos, uno en cada eje los cuales, en la versión más poderosa, la Turbo S, generan una potencia total de 761 caballos de fuerza y 774 libras-pie de torque, alimentados por una batería cuya autonomía ofrece 412 kilómetros por recarga.

Cuenta con una transmisión de dos velocidades. La primera ofrece una mejor aceleración desde cero y la segunda tiene un intervalo más largo para favorecer la eficiencia y la autonomía a altas velocidades.

En condiciones ideales y con la potencia máxima de carga de 270 kilowhats hora, cinco minutos de recarga equivalen a 100 kilómetros de autonomía. La batería se recarga del 5% al 80% en 22 minutos y 30 segundos, siempre en condiciones ideales. Para contener el ímpetu de esta máquina de aceleración, el Taycan equipa un sistema de frenos que en la versión 4S presenta discos de acero fundido con cálipers de seis pistones al frente y cuatro atrás.

La variante Turbo ofrece discos ventilados de acero fundido recubiertos por una capa superficial de carburo de tungsteno, material que permite alargar la vida de los discos, de 415 milímetros adelante con pinzas de diez pistones, mientras que detrás se quedan en 365. Por último, está el Turbo S, con cuatro discos carbocerámicos de 420 milímetros delante y 410 detrás, mordidos por pinzas Brembo de diez pistones delante y cuatro detrás.

Con un precio que inicia en 156,000 euros en Europa, el Porsche Taycan ha llegado para ser un vehículo rápido sobre el asfalto, pero que además acelere el ritmo de aceptación de los coches eléctricos. Un gran rival para Tesla, sí, pero también un impulsor de la movilidad del futuro.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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