Boeing lanzó con éxito el primer vuelo de prueba de la nave espacial tripulable Starliner CST-100, la cual despegó con éxito a las 11:36 GMT de este 20 de diciembre desde Cabo Cañaveral, a bordo de un cohete Atlas V.

Esta misión no tripulada del Programa de Tripulación Comercial de la NASA buscaba acoplar la nave con la Estación Espacial Internacional y regresar a la Tierra el 28 de diciembre, aterrizando en el Campo de Misiles de White Sands, en Nuevo México, pero problemas con la trayectoria no permitirán que se complete la misión.

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«Este vuelo de prueba nos dará datos valiosos sobre el rendimiento de Starliner en el entorno real a través de cada fase del vuelo y demostrará su capacidad para transportar tripulación a la Estación Espacial y traerlos a casa de forma segura», dijo en un comunicado Trip Healey, gerente de misión de la NASA para esta clase de vuelos.

Los datos de la misión validarán el rendimiento del sistema y llevarán a Starliner a estar preparada para su primer vuelo con astronautas a bordo el próximo año

Problemas en el viaje

Pero la inserción orbital fue «no nominal», indicaron Boeing y la NASA, lo que significa que la cápsula aún no está en la trayectoria adecuada para llegar a la Estación Espacial. Starliner aún no encendió sus motores como estaba previsto para ganar altitud y alcanzar la estación espacial, situada a unos 400 km de la Tierra.

Boeing señaló, sin embargo, que la cápsula estaba en una órbita estable. «Starliner tuvo una inserción no nominal. Pero controlamos la nave. El equipo de navegación y de control estudia la siguiente maniobra», tuiteó la compañía.

Tras los problemas, Starliner regresará a la Tierra en 48 horas y no cumplirá su objetivo de acoplarse a la Estación Espacial Internacional, anunció Boeing, poco después del lanzamiento de la misión.

Los astronautas de la NASA Michael Fincke y Nicole Mann y el astronauta de Boeing Chris Ferguson estarán a bordo de Starliner para ese primer vuelo tripulado.

Los ingenieros de Boeing pusieron a la nave en una nueva órbita, lo que permitirá su regreso a la Tierra en 48 horas, explicó Jim Chilton, vicepresidente para el espacio de la empresa, durante una rueda de prensa en el centro espacial Kennedy.

Esta primera misión cuenta a bordo con un maniquí llamado en honor a Rosie the Riveter, icono cultural datado de la época de la Segunda Guerra Mundial. Rosie fue la remachadora que representaba a las mujeres que trabajaban en las fábricas produciendo municiones para suministros bélicos. Se cree que, detrás de este personaje ficticio, pudiera haber estado Naomi Parker Fraley, empleada de una estación naval en California.

La cápsula tiene un diámetro de 4.56 metros, es ligeramente mayor al módulo de mando Apolo y más pequeña que la cápsula Orion de Space X. Está diseñada para ser capaz de transportar hasta siete personas, permanecer en órbita hasta siete meses y ser reutilizada hasta en diez misiones. Será compatible con múltiples vehículos de lanzamiento, incluyendo el Atlas V, Delta IV y Falcon 9.

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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