Andal Ampatuan Junior escoltado por la Policía en una foto de archivo de 2010.

CIUDAD DE MÉXICO

Un tribunal de Manila condenó este jueves a cadena perpetua a los «cerebros» de la matanza de Maguindanao, en la que hace más de 10 años fueron asesinadas 58 personas, entre ellas 32 reporteros, considerada la peor violencia política en Filipinas.

El Tribunal de Primera Instancia de la ciudad de Quezon, Jocelyn Solis-Reyes, encontró a los hermanos Andal Ampatuan Junior y Zaldy Ampatuan, y su familiar cercano Anwar Ampatuan, culpables de 57 cargos de asesinato y los sentenció a cadena perpetua sin libertad condicional, informó la cadena ABS-CBN News.

Otro hermano, Sajid Ampatuan, quien es alcalde de la ciudad de Shariff Saydona Mustapha, fue absuelto por falta de pruebas sobre su implicación a la hora de urdir el plan para acometer el episodio más sangriento de violencia electoral en Filipinas.

El 23 de noviembre de 2009, los periodistas se unieron al convoy de familiares y partidarios que iban a acompañar a Magundadatu a presentar su candidatura a gobernador de la provincia de Maguindanao, puesto tradicionalmente controlado por el poderoso clan de los Ampatuan y que esas elecciones se disputaría con Andal Junior, primogénito de Andal Ampatuan, patriarca del clan y exgobernador.

El convoy, en el que no viajó Magundadatu pero sí su esposa, padres y hermana, nunca llegó a su destino porque todos ellos fueron secuestrados, asesinados y enterrados en una fosa común por unos 200 hombres al servicio de los Ampatuan, incluidos policías y soldados, en la ciudad del mismo nombre.

Dos testigos claves situaron a Andar Junior en la escena del crimen como uno de los autores materiales. Entre la lista inicial de acusados también figuraba el patriarca del clan, Andal padre, quien falleció en 2015 antes de ser juzgado.

Antes de la lectura del fallo, familiares de las víctimas se mostraron confiados en que habría una sentencia condenatoria para los 101 acusados en ese caso, considerado en Filipinas como «el juicio de la década».

Antes de leer el veredicto, Mangudadatu, quien perdió a su esposa, dos hermanas y otros 12 familiares en la masacre, dijo que esperaba un «veredicto de 100 por ciento de culpabilidad», citó ABS-CBN News.

De los 197 sospechosos iniciales, 117 fueron arrestados y 101 estaban pendientes de condena tras el juicio por el que han pasado 357 testigos, mientras que los otros 80 nunca fueron imputados.

Esta nota originalmente se publicó en Excélsior

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