La libertad de Rosario Robles es cuestión de pesos. Los millones que cobró como secretaria de Estado durante seis años podrían hundirla, pero el haberse quedado sin dinero -como asegura-, le permitiría dejar el penal de Santa Martha.

Uno de los principales argumentos para mantener a Robles en prisión es el peligro de fuga que representa por la capacidad financiera que posee, discusión que abarcó gran parte de la audiencia de este jueves en el Centro de Justicia Penal Federal con sede en el Reclusorio Norte.

«No tiene dinero para ocultarse», enfatizó Epigmenio Mendieta, uno de sus abogados defensores, quien también destacó que las cuentas bancarias de Robles están «aseguradas».

En respuesta, el Ministerio Público de la Federación aseguró que la ex titular de la Sedesol y Sedatu tiene a su disposición hasta 5 mil millones de pesos y «ex funcionarios corruptos con conexiones de alto nivel» que la apoyarían.

Ese dinero, dijo el fiscal federal, alcanzaría para «vestirla, alimentarla y ocultarla». Este monto fue en referencia al daño que causó al erario durante las gestiones de Robles al frente de la Sedesol y Sedatu, según acusa la Fiscalía General de la República.

El agente del MP cuestionó que antes de ser detenida, Robles hizo un viaje de «lujo» a Francia y con un plan para recorrer otros países de Europa durante un par de meses, según reconoció la propia ex secretaria.

El fiscal federal también puso en duda que Robles sólo tuviera 20 mil pesos en una única cuenta bancaria, a pesar de su trayectoria política y la remuneración que ha tenido por ello durante décadas.

El Ministerio Público de la Federación cerró la crítica al tema de los dineros de Robles, al subrayar que en este par de meses de iniciado el proceso en su contra, la ex secretaria de Estado ha contratado a cuatro diferentes despachos de abogados para su defensa.

​​»Ganaba 53 mil quincenales»

Cuando tuvo la palabra, Robles sostuvo que durante el gobierno de Enrique Peña Nieto cobró 53 mil pesos quincenales, 106 mil mensuales.

Ante la magistrada Isabel Porras Odriozola, quien a más tardar el martes próximo resolverá si mantenerla en prisión o dictar su inmediata libertad, la ex secretaria de Estado rechazó que su salario fuera de «200 mil pesos» al mes, como lo mencionó el agente del MP.

Aunque Robles no aclaró si se trataba de un monto bruto o con impuestos incluidos, la suma de este supuesto salario mientras fue titular de las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu), asciende a un total de 7 millones 632 mil pesos.

Sin embargo, en el sistema Declaranet, en el que los servidores públicos federales presentan sus declaraciones patrimoniales y de intereses, se detallan otras cifras.

El 1 de diciembre de 2012, como titular de la Sedesol comenzó percibiendo 124 mil 694 pesos, aunque ese mes obtuvo un total de 168 mil 123 pesos.

Un año después este monto ascendió a 193 mil 171 mil pesos al mes; mientras que en 2014 reportó un salario de 186 mil 151 pesos mensuales.

En 2015, Robles afirmó en su declaración que ganaba 188 mil 893 al mes; para un año después, ya como titular de la Sedatu, ganó 186 mil 285 pesos mensuales. En 2017, y en su último año como funcionaria federal, percibió 191 mil 587 pesos al mes.

Con dichos montos, en el pasado sexenio habría cobrado más de 13 millones 600 mil pesos, un promedio de más de 2 millones 275 mil pesos anuales. Aún restando los respectivos impuestos, la cifra de 53 mil pesos quincenales o 106 mil mensuales queda corta.

 

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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