Con más de cinco décadas dedicado a las artes escénicas, el teórico, dramaturgo, ensayista, actor, catedrático y director de escena Luis de Tavira fue galardonado ayer con la Medalla Bellas Artes, máxima distinción otorgada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal).

Luego de que la actriz Marina de Tavira hablara de la prolífica trayectoria de su padre, de que Enrique Singer, director de la Compañía Nacional de Teatro, lo calificara como “un pródigo de la escena teatral y creador de instituciones”, y de que Lucina Jiménez, directora del Ibal, le entregara la medalla, el galardonado afirmó que las intenciones de la 4T “son las mejores”.

“Yo quisiera ser paciente y trabajar en lo que nos une a todos, pues hace falta una mayor convocatoria y diálogo con la sociedad y los creadores, más allá de las improvisaciones”, declaró.

De Tavira consideró que “seguir produciendo eventos no va a crear la cultura nacional, se trata de fincar en la estabilidad, crear desarrollo, se plantea la exigencia del desarrollo”.

Advirtió a las autoridades que “no se puede volver adversario al intelectual y al artista, se tiene que convocar a la comunidad que enfrenta problemas que no se van a resolver si no participamos todos, no es un asunto de voluntad política, pero es fundamental que lo haga. Vivimos en un tiempo que hemos sido llamados a la austeridad, pero la peor forma de enfrentar la austeridad es el dispendio, y no hay peor dispendio que el del error, el de invertir los recursos que hay en donde no funcionen”.

Aclaró que la cultura “no es un lujo burgués prescindible en tiempos de crisis, no es una mercancía transformada, ya que es la construcción de la conciencia”.

Apostar por la cultura, añadió, es apostarle a algo por el cambio. “No será si no pasa antes por la conciencia solidaria, como lo propone el teatro que nos reúne para valorarnos como espectadores de nuestro acontecer. Proponer las preguntas que realmente importan desde ese estremecimiento interior que sucede aquí y ahora, en la escena”.

El también fundador de instituciones, afirmó que “la cultura es un derecho de la sociedad, es un deber del Estado, más allá de los gobiernos, pero nos atañe a todos, a la sociedad civil, que no se puede hacer a un lado. Es a la cultura, al arte y al teatro a quien atañe la formación del sujeto”.

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

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