En Oaxaca han sido asesinados en el cumplimiento del deber un total de 16 policías, informa un conteo de la organización Causa en Común” y publicado por el diario El Economista.

Hasta ayer, al menos 381 policías habían sido asesinados en 28 estados de la República. El centro del país es la zona más mortífera para los elementos policiacos.

El conteo realizado por la organización Causa en Común muestra que, al igual que el año pasado, el estado de Guanajuato se mantiene como la entidad más letal para los policías. La entidad suma 47 policías muertos, mientras que para el mismo periodo del 2018 se contabilizaban 63 de estos asesinatos.

El último caso registrado en dicha entidad fue el asesinato de un policía municipal durante un asalto en la comunidad de El Aio, el 20 de noviembre pasado.

A Guanajuato le sigue Michoacán con 38 casos. En esta entidad destaca la emboscada por parte de un grupo armado en el municipio de Aguililla, que dejó 13 policías muertos el 14 de octubre. En el 2018, a inicios de diciembre, sólo se registraban 13 elementos muertos en Michoacán.

Mientras que Chihuahua también se posicionó este año como uno de los estados más letales, con 30 policías muertos. Le siguen Jalisco con 26; Guerrero (25); Estado de México (22); Sonora (21); Puebla (18); Ciudad de México (17); Oaxaca (16), y Veracruz, con 15 policías muertos.

Asimismo, entre los últimos acontecimientos violentos que dejaron saldo rojo de elementos policiacos está el asesinato de cuatro elementos en el estado de Coahuila, después de varios enfrentamientos con civiles armados en la comunidad de Villa Unión, que dejó un saldo de otras 18 personas muertas.

Miguel Ángel Riquelme, gobernador de Coahuila, detalló que además hay dos detenidos y al menos 25 autos decomisados tras dicho enfrentamiento.

Por otro lado, el 30 de noviembre fue asesinado el director de la policía de Tulum, Quintana Roo, el comandante Hugo Trejo, quien fue atacado por hombres armados cerca de su domicilio. Durante el 2018, en total fueron 421 los elementos asesinados.

 

 

Esta nota fue publicada por El Economista

 

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