Decenas de miles de personas se refugiaron en centros de evacuación en Filipinas ante la llegada del potente tifón Kammuri, que también alteró los planes de los Juegos del Sudeste Asiático que se celebran en la región de Manila.

Está previsto que Kammuri toque tierra durante las últimas horas de este lunes o a primera del martes en el este del país, dejando lluvias intensas y potentes vientos de más de 185 kilómetros por hora, según los servicios meteorológicos.

La tormenta pasará después por Manila, donde viven más de 13 millones de personas y donde el sábado comenzaron los Juegos del Sudeste Asiático.

Unas 70 mil personas ya han abandonado sus casas en la región de Bicol, donde está previsto que el tifón llegue primero.

«Esperamos que no haya daños, pero considerando su fuerza (de Kammuri), será difícil conseguirlo», señaló Mark Timbal, portavoz de la agencia nacional de desastres.

«Hemos evacuado por precaución a residentes de las áreas que se encuentran en la trayectoria de la tormenta», agregó.

La oficina meteorológica advirtió también de la posibilidad de deslizamientos de tierra ocasionados por las lluvias y de olas submarinas que podrían alcanzar los tres metros.

Una media de 20 tormentas y tifones golpean cada año a Filipinas provocando la muerte de cientos de personas y obligando a muchas otras a desplazarse en las zonas más expuestas a desastres.

La tormenta más mortífera que sacudió al país fue el súper tifón Haiyan que dejó más de 7 mil 300 muertos y desaparecidos en 2013.

La proximidad de Kammuri ya ha tenido consecuencias en el desarrollo de los Juegos del Sudeste Asiático, que comenzaron el sábado y que esta previsto que se prolonguen hasta el 21 de diciembre en Manila y sus alrededores.

La competición de windsurf fue anulada, las pruebas de triathlon se celebraron antes de lo previsto y, ante la situación, los organizadores advirtieron de la existencia de «planes B».

Esta nota originalmente se publicó en Milenio

 

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